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Libros: Visión de los vencidos

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Padre Eduardo Hayen.- El año 2021 se conmemorarán los 500 años de la Conquista de México. Los interesados en este apasionante tema no solo podemos quedarnos con la versión española de aquellas gestas históricas que dieron origen a nuestra cultura y nación, sino que hemos de conocer el otro lado, la versión de los indios.

“Visión de los vencidos”, es un libro de Miguel León-Portilla que conviene leer para aquellos aficionados a la historia de nuestro país. Se trata de una crónica indígena sobre la Conquista.

Hasta mitad del siglo XX, solamente documentos españoles fueron los únicos que relataron las hazañas victoriosas de los conquistadores. En 1959, León-Portilla dio a conocer una recopilación de textos traducidos del náhuatl por Ángel María Garibay en los que describe la imagen que los indígenas se formaron de su lucha contra los conquistadores y la caída final del mundo azteca.

El autor únicamente recopila, organiza, comenta y presenta los textos tomados de diversos poemas de la literatura náhuatl que expresan la tristeza de quienes fueron testigos de la caída de Tenochtitlan. Además de los poemas, hay escritos de algunos mexicas anónimos que conocieron perfectamente el alfabeto latino y nos describieron sus recuerdos de la Conquista.

También están las obras pictográficas conservadas en códices que ilustran los acontecimientos, así como testimonios de indios tlaxcaltecas que pelearon contra los aztecas y que, al final, perdieron su propia cultura.

León-Portilla, libre de resentimiento antiespañol, nos enseña que los indígenas –mayas y nahuas principalmente– tuvieron un gran interés por preservar su historia. En sus centros de educación prehispánicos, enseñaban a los estudiantes antiguas narraciones de lo que había ocurrido; y lo hacían con gran dramatismo para evocar aquellos momentos más trágicos de la Conquista, como fue la matanza del Templo Mayor ejecutada por Pedro de Alvarado mientras celebraban la fiesta de Tóxcatl, el quinto mes del calendario azteca, en honor a Huitzilopochtli.

Miguel León Portilla, el autor de “Visión de los vencidos”, fue un historiador y filósofo, experto en el pensamiento y la cultura náhuatl, investigador de la Universidad Nacional Autónoma de México. Su obra, publicada en 1959, fue traducida a 15 idiomas.

Después de publicarla, el autor encabezó un movimiento para entender y valorar la cultura náhuatl, tanto de la época prehispánica como la actual, ya que el náhuatl sigue siendo la lengua materna de 1.5 millones de personas, según el INEGI.

Galardonado con múltiples premios internacionales y más de 15 doctorados Honoris Causa, León Portilla nos dejó alrededor de una veintena de libros relacionados con el tema de las culturas precolombinas, de los cuales “Visión de los vencidos” es el más célebre.

No solamente quedaron las crónicas, elegías y relatos con los que los indios manifestaron su dolor por la Conquista y el derrumbe de su cultura. “Visión de los vencidos” contiene algunas cartas que, años después de aquellos acontecimientos, los indígenas escribieron a Felipe II, rey de España, para solicitar su ayuda contra los abusos y vejaciones de los españoles.

En la parte última del libro, León Portilla presenta una evolución cultural del México antiguo en la que narra la conformación del México prehispánico y la consolidación de México-Tenochtitlan como la gran metrópoli de los mexicas. Describe la manera en que fue posible su gran imperio, cómo se conformaba aquella sociedad; el concepto que tenían de la guerra; la forma de la educación, su escritura, la literatura y su calendario. Finalmente relata la manera en que, con la llegada de los conquistadores españoles, cambió la historia.

Ante un hecho tan trascendental y dramático como fue la Conquista de México, los católicos, a mi juicio, debemos de contemplar los hechos históricos con una visión sosegada y serena, evitando tomar posturas radicales que enardezcan los debates y fomenten sentimientos antiespañoles haciendo eco de la leyenda negra que otros países tejieron contra España. Los mismos indígenas, al escribir su historia, no transpiran odio ni resentimiento por cuanto ocurrió a sus pueblos.

En “Visión de los vencidos” no se percibe rencor, aunque sí una gran tristeza. Somos nosotros, los mestizos, los que solemos llenarnos de resentimiento por lo ocurrido y, si somos sinceros, hemos de reconocer que, más bien el odio muchas veces está motivado por nuestras ideologías políticas.

“Visión de los vencidos” es un libro que nos ayuda para comprender el dolor de las culturas de Mesoamérica por la pérdida de buena parte de su patrimonio, y a dirigir una mirada solidaria a tantos indígenas que hoy viven en la miseria y que luchan por preservar su cultura y tradiciones.