Carlos Angulo Parra.- Esta semana ha estado llena de pifias de Morena, por lo que me veo obligado a hacer esta entrega con el curioso nombre del tutifruti de las pifias de Morena. Empezamos:
Primera pifia
El proceso que ha iniciado Morena para pretender regular en radio y televisión los contenidos basándose en ciertos conceptos reales dictados por la Ley Federal de Telecomunicaciones y Radiodifusión, que en su fracción III del artículo 256 dicta que “se diferencie con claridad la información noticiosa de la opinión de quien la presenta”. Ahora se pretende regular esta disposición draconianamente con serias sanciones económicas para quien viole esta disposición
Regular con sanciones draconianas del 1% de los ingresos brutos de una empresa por la violación de este precepto da la oportunidad a la autoridad de sobrepasarse en su regulación; por ejemplo, cuando una nota tenga dentro de la misma algún pequeño comentario, independientemente de que posteriormente haya un capítulo de comentarios, pudiera generar una sanción bastante alta.
El problema de este tipo de regulaciones es que se presta a que la autoridad abuse cuando un medio lleva a cabo críticas y la autoridad se pueda enfocar en pequeñas violaciones de esta disposición para ensañarse en contra de un medio.
Tenemos que tomar en consideración que en México tenemos el gran problema de que el Estado de Derecho se encuentran en los niveles más endebles que haya tenido en la historia de nuestro país, ya que la solución de controversias está en manos de un Poder Judicial totalmente bajo las órdenes del Ejecutivo; es decir, del propio gobierno y sus intereses.
Otra disposición que se quiere regular es respecto de la veracidad de las notas periodísticas. Conforme a la ley, la falta de exactitud o veracidad de una nota, solamente da derecho a la réplica del afectado.
En las nuevas disposiciones también tenemos sanciones draconianas al respecto. Debemos tomar en consideración que la verdad es un término sumamente relativo y las notas periodísticas se basan en percepciones de la gente que a su vez transmiten el hecho al medio, cuando la gente puede percibir situaciones que no están apegadas a la realidad y el medio al expresarlas puede incurrir en una falta de verdad basada en información obtenida, por lo que este tipo de regulación se puede volver en el mazo preferido del gobierno para perjudicar a medios de información que no se enseñan absoluto a los dictados del régimen.
Pifia número dos
La consejera jurídica de la presidencia, Luisa María Alcalde Justiniani, en su programa que se lleva a cabo todos los miércoles en la tarde, estableció una lista de medios que –según ella– tienen contenidos en contra del régimen, con el fin de exponerlos y mencionar que existe como según su criterio, un sistema de réplicas de los contenidos de dichas personas a través de medios electrónicos automatizados (llamados Bots), que se dedican a repetir masivamente la información producida Estos autores que no van acorde con los dictados del régimen ahora son exhibidos para indicarlos como una especie de “enemigos del Estado”.
Ya se ha comentado ampliamente que la generación de este tipo de listas es propia de gobiernos autoritarios como los fascistas del siglo pasado, los comunistas de la época de Stalin y los de regímenes autoritarios y dictatoriales como los de Cuba Nicaragua y Corea del Norte, donde no existe libertad de prensa, sino que la prensa está total y absolutamente cooptada.
Al respecto, la presidente Sheinbaum ha mencionado que no es cierto que existen amenazas para estas personas, cuando existen todos los elementos necesarios para establecer una censura con sanciones que se pueden aplicar por los detalles expuestos en la Pifia número uno, combinada con una amenaza de los autores listados respecto de que le bajen a las críticas de sus contenidos.
Pifia número tres
La cancelación de la visa de Andrés Manuel López Beltrán (comúnmente conocido como Andy). El régimen ha hecho gran escándalo respecto de que la cancelación de una visa a uno de los hijos del expresidente López Obrador atenta en contra de la libre determinación del pueblo de México. Es decir, la consabida soberanía nacional
Al respecto, la presidenta perfectamente sabe que el famoso Andy ha andado metido en innumerables irregularidades que inducen a pensar en su involucramiento en actos de corrupción, cuando presume una forma de vida que no va acorde con los puestos que ha tenido ni con sus antecedentes familiares.
Andy anduvo tirando dinero a diestra y siniestra en Tokio, ha estado involucrado en el famoso huachicol fiscal y sus cuates y amigos allegados han gozado de las mieses de los contratos gubernamentales, sospechándose de que puede haber moches de alta cuantía en favor de Andy.
Al subir la presidente Sheinbaum la cancelación de la visa de Andy como un asunto de Estado, ha provocado ya las reacciones internacionales, la primera proveniente del propio subsecretario Christopher Landau, quien, curiosamente estableció un tweet en el cual dijo “agarren sus palomitas porque vienen episodios más interesantes”, respecto de la situación de corrupción en México.
Morena sigue construyendo su régimen autoritario y provocando a los Estados Unidos, todo ello no pinta nada bien para las libertades de los mexicanos ni para una posible intervención de nuestros vecinos.



