Dr. Fernando Antonio Herrera Martínez.- Nadie logró nunca plantear el problema tan claro: Aun así no voy a citar a Beatriz Paredes Rangel, cuando subió a la tribuna y habló a nombre del grupo parlamentario, pero sí voy a parafrasear de alguna manera lo que dijo: “Una reforma simple y en apariencia de menor calado”, en lugar de solo negociar con sentido común, y habría pasado hasta sin ruido, pero la falta de colmillo terminó por dividir y polarizar a la opinión pública del país y eso ocurrió por la tontería de magnificar la militarización del país.
Pero no, el problema no escaló por todo lo anterior; en realidad todo se descompuso por el contexto creado. Analicemos ese contexto:
1.- La contradicción del presidente, quien de candidato prometía el regreso de los militares al cuartel y luego su cambio de opinión para siempre sí militarizar el país.
2.- La inexplicable cifra presupuestal al Ejército, al asignarles funciones extraordinarias, como las aduanas, puertos, marina mercante, tramos del Tren Maya, construir el Felipe Ángeles, otro en Tulum y darles la renta de locales, el Felipe Ángeles y ahora el Benito Juárez. Se desdibujaron las funciones del Ejército para sumarlos a sus planes y encaminarlos a otros intereses.
3.- Abrazos y no Balazos fue una fallida política pública que desde su inicio sumió en el oprobio a los militares, con orden de no intervenir y mejor correr. Lo increíble es que lo soporten, por encima de su dignidad y alcanza la abyección. ¿Y el honor militar que tanto admiré?
4.- En Sinaloa, el llamado “Culiacanazo” y el perdón a uno de los hijos de un capo, por orden del Jefe Máximo de las fuerzas armadas. Ante amenazas a militares y sus familias, de los hermanos del detenido; agregue las visitas a Badiraguato y el saludo a la mamá del capo, al que le dice señor. O Señor Guzmán.
5.- El inusual y sorpresivo discurso del máximo jefe castrense, cuando habló de “discernir” a todos los mexicanos, como un ama de casa cierne polvo y granos para quitar brumos y lo que no sirve.
6.- El desaseo en la operación parlamentaria para el trámite de la reforma, con el uso de amenazas, persecución, denostación y compra de legisladores, entre otras deleznables acciones.
7.- La pésima decisión de cancelar los apoyos a los estados y municipios para debilitar y diezmar las policías y su trabajo para generar el pretexto de monopolizar la seguridad pública con el Ejército y la Marina.
Conclusión del contexto: Que nadie se diga sorprendido que ante este enrarecido ambiente, los acontecimientos, se haya desatado una lucha irracional que polarizó y dividió a la opinión pública de la que resultaron vencedores, al amparo del miedo de la gente que necesita de la seguridad. Los votos 87 a 40 fueron suficientes, pero hay vergüenza y votaron en contra tres priistas que honraron su nombre: Beatriz Paredes, Claudia Ruiz Massieu y Miguel Osorio Chong. El PAN sólido, igual MC, pero el PRD perdió a dos, de esos de cola larga.
Los vencedores se ufanan, se dicen diferentes, y sí, son diferentes, pero porque resultan peores que todos los que los persiguieron, robaron y obstaculizaron. El presidente cree que fueron robados en 1988, con Cárdenas, que no lo apoya ni respalda; el robo en 2006 a él mismo.
Y tal vez así haya sido, todo es posible, en ambos casos, pero ahora, ya presidente, ese odio y ese rencor lo está usando como semilla para dividir a los mexicanos, que también hartos de gobiernos chafas y corruptos, le han seguido y perdonado sus errores, como la clara y diáfana o descarada corrupción de sus hijos, familiares y amigos para gozar una venganza que creen compartir, sin darse cuenta que solo los usa en sus aviesos planes.
AMLO cree que le deben todo y va por todo. Y la neta de las netas, la llevaba bien y saboreaba el éxito. Ya se veía como Calles con un Maximato. Claudia sería obediente, cree que Adán también, yo lo dudo, y tiene desconfianza de Marcelo y yo estoy seguro de que Marcelo haría lo mismo que su admirado Tata que expulsó del país a Calles. Por eso sus dudas. Ya no las tiene, ahora vive nervioso y con miedo.
Y es que el Karma que viene lento, se asoma y amenaza. Primero con el hackeo a SEDENA y luego con la revelación a cuentagotas de cada uno de los 30 millones de documentos que van a horadar, cual humedad, sus malévolos propósitos. Ese Karma es ineludible y agregue el “Rey del Cash” que viene como ariete para dar al traste con sus planes.
Ese sueño de ser el dueño de México está por verse. Guacamaya y Elena Chávez González tienen la palabra.


