Pablo Isidro (Fotografías: Stephanie García).- En los últimos meses, la frontera ha incrementado su posición cultural a nivel global, pues este fin de semana la “Sun City” de El Paso, Texas, vivió una euforia musical, con diversos eventos para todos los gustos y edades.
Entre las reuniones destaca una en particular, el “Sol Summit Music & Culture Festival”, que fue una fiesta llena de talento local con aportaciones internacionales muy importantes.
Fue así que, entre guitarrones y trompetas, Mariachi Manchester inició el tour melódico; al tiempo que Frontera Bugalú nos deleitó con sus ritmos latinos, homenajeando la caótica y divertida vida de quienes residimos entre Estados Unidos y México.
Después vino el momento de Titanic, que lograron sorprender a más de uno, debido a que su propuesta experimental y las grandes dotes vocales de su líder, marcaron una disrupción muy positiva entre los asistentes.
De igual manera, la “pachanga” continuó a cargo de los puertorriqueños Chuwi, los integrantes de Radio Malilla, así como los acordes de Benjamín Booker y DIIV, quienes mantuvieron la fiesta a flote, para darle paso a una de las artistas más esperadas: la colombiana Ela Minus.
Y es que la “cafetera” y talentosa productora, no dejó pasar la oportunidad para demostrar su desempeño musical; en medio de sintetizadores analógicos, canciones como “El cielo no es de nadie” y “Megapunk” hicieron vibrar a los presentes.
Al finalizar su show, los fronterizos ya estaban listos para más; era momento de que otros colombianos la “rompieran” en grande.
Bomba Estéreo terminó por explotar el asfalto de un estacionamiento en el “downtown”, sus ritmos caribeños fusionados con electrónica y hip hop lograron el clímax perfecto.
Melodías como “Fuego”, “Soy yo” y “To my love”, fueron parte del repertorio que los sudamericanos presentaron; cabe señalar que la agrupación tuvo el bonito gesto de subir al escenario a unas “paseñas” a mover las caderas al son de la “champeta”.
El talento presenciado no fue sólo musical. A la cita acudió el colectivo denominado Xingaderas, enfocado en la creación de esculturas con materiales reciclados como cartón y papel maché; así como la diseñadora Gitzel Moncivais, quien montó un mini escenario, en el que destacaba el sol y la luna, ideal para una sesión fotográfica.
Continuando con las agrupaciones; la cumbia, el rock psicodélico, la melancolía teatral y el indie rock quedaron a cargo de la DJ Rodriga Rockmore, la banda Bloomwave, Doom Well y Angélica García, respectivamente.
Ya entrados en proyectos extrovertidos, no podían faltar los Sultanes del Yonke, con sus ritmos “guapachosos” y rolas como “Samalayork”, “Corazón de troquero” y “Sabroseando”.
Asimismo, una de las sorpresas melódicas fue la de Adrián Quesada, productor y compositor de Austin, Texas, quien mostró sus dotes a través del soul, el funk y la psicodelia.
Otros de los abanderados en la escena local son los integrantes de Estereomance; quienes, a lo largo de los años, han influenciado los inicios musicales de decenas de fronterizos, por lo que, desde esta redacción, les hacemos una mención honorífica.
Momentos más tarde, la melancolía se hizo notar con la inigualable voz de Ximena Sariñana; canciones como “ALV”, “Vidas paralelas”, “No es igual”, “Cuento” y “Mis sentimientos”, fueron coreadas por decenas de asistentes.
Otra de las bandas que literalmente hizo vibrar al público fue Sparta, pues el estruendo de la batería, el bajo y la guitarra se podía sentir en la piel, por lo que no decepcionaron a sus más fieles seguidores.
Ya en la cumbre, entre globos gigantes, inflables enormes y visuales coloridas; la legendaria banda de rock psicodélico The Flaming Lips, fue la encargada de cerrar con broche de oro la primera edición del festival ‘Sol Summit’, esperando su regreso para el 2027.
Cabe señalar que, en voz de varios paseños, la realización de este concierto fue una gran apuesta, por lo que el apoyo se vería reflejado una vez más en siguientes ediciones.

