Ícono del sitio Juárez Hoy

Secuestro con ayuda desde el cuartel

La Fiscalía de Operaciones Estratégicas y Antisecuestros (de la Fiscalía General del Estado) pasó los últimos 15 días pisando la cuerda a dos militares (uno de ellos ya ex militar) buscados por secuestro en Chihuahua y finalmente aprehendidos en San Luis Potosí y Nuevo León. Hoy tendrán audiencia judicial de vinculación o no a proceso. Seguramente serán imputados. Son bastantes las pruebas en su contra.

El hecho dará mucho de qué hablar, particularmente en momentos que otras corporaciones de seguridad traen problemas en sus filas precisamente por el traumatizante delito de secuestro.

Apenas este mes fue detenido en la ciudad de Chihuahua un “detective” de la Policía Estatal por ese motivo. Al momento de ser aprehendido traía también casi 100 gramos de cocaína.

El mes pasado fueron detenidos dos elementos de la Policía Municipal de Juárez por el mismo delito; un tercero alcanzó a escapar. En marzo, en la capital del estado los agentes de la Fiscalía sorprendieron a un municipal de allá igual, secuestrando.

Algo ocurrió en las filas castrenses que provocarán, o están provocando, alguna investigación y/o análisis interno sobre el caso que les compete.

Los hoy detenidos cometieron el delito en el 2017 junto con un tercer militar. Secuestraron a una mujer en la región de Cuauhtémoc. Fueron auxiliados por varios individuos presumiblemente integrantes de un grupo delictivo aunque dirigió esa operación Josué Humberto M. C.

De manera insólita esa aprehensión fue registrada nada menos que en la Guarnición Militar de Cuauhtémoc. Ahí los familiares de la víctima entregaron al militar Josué Humberto seis millones de pesos por el rescate. Fue detenido en flagrancia. La mujer raptada fue liberada en Nuevo León.

Los investigadores lograron saber posteriormente que otros dos de sus cómplices, Rogelio Octavio S.O. y Juan de Dios G. E. también eran militares. Uno estuvo a salto de mata desde que supo que andaban tras él, pero el otro asombrosamente pasó del Ejército a la Guardia Nacional, de donde era activo hasta el momento de su arresto. Más intrigante aún, fue detenido en Nuevo León, el mismo lugar donde permaneció la víctima secuestrada.

Alguna influencia debieron tener los tres elementos al interior de las Fuerzas Armadas, -su grado es desconocido aún-, para operar desde el interior y exterior de la Guarnición Militar en Cuauhtémoc, conseguir su transferencia a otras partes del país y mantenerse activo uno de ellos todo este tiempo sin ser “ubicado”.

Esos son los puntos que ahora deberán estar siendo analizados por las Fuerzas Armadas. Alguna falla de infiltración hubo que pudo haber afectado no solo a tres sino a más elementos. No suena lógico tanto movimiento de solo tres.

***

Quiso Juan Carlos Loera huir de los reflectores el domingo durante la gira de Adán Augusto López por Parral, pero fue pescado en foto vigilando de cerca el evento llevado a cabo en la colonia Palmilla.

Estuvo permanentemente afuera de una casa junto con varios de sus operadores que se encargaron de arrimar alguna gente al precandidato presidencial por Morena. Junto a Juan Carlos puede ser observada de espaldas la diputada de la polémica, Andrea Chávez.

El delegado del Bienestar en el estado, no ha quedado ya nada de aquellos titulazos nobiliarios de la Cuarta Transformación: coordinador de programas federales y menos de súper delegado del Gobierno federal en el estado, es realmente el apoyador principal de Adán Augusto en Chihuahua. No puede andar directamente en sus eventos, pero sí los estructura, los organiza y la diputada Andrea los ejecuta.

Para el gusto de muchos, los actos que tuvo en Chihuahua todo el fin de semana Adán Augusto dieron mucho qué desear. Muy poca gente, pero con mucho corazón de Loera de la Rosa. Ya no lo acompañaron ni los diputados locales que deben a él sus espacios en el Congreso. No. Todos ellos andan con Claudia Sheinbaum.

Con razón ya no se ahorra el calificativo de traidores al referirse a ellos… y a muchos (as) más. Será que ellos saben mejor por dónde va la pichada en favor de Claudia.

***

La nueva vinculación a proceso del exauditor superior del Estado, Jesús Manuel Esparza Flores, en una causa penal que además alcanza a dos de sus hijos, fue producto de una carpeta de la Fiscalía de Combate a la Corrupción a la que su titular, Abelardo Valenzuela, no le había quitado el dedo de encima.

El esquema que buscará probar el Ministerio Público es de lo más interesante. Involucra presuntos desvíos de las cuentas de la Auditoría Superior del Estado a una empresa sin actividades, con fama bien ganada de “facturera” durante la administración estatal que concluyó en 2016.

La moral de referencia repartía esos recursos entre otras dos factureras, según los rastros documentados por la propia Comisión Nacional Bancaria y de Valores.

Luego, parte de lo presuntamente desviado acabó en cuentas de los hijos de Esparza, quienes habrían hecho compras con tarjeta de crédito, que luego solventaban con el dinero transferido de forma indebida, de acuerdo a las acusaciones que obran en la carpeta.

El propio exauditor trató de desacreditar la nueva causa en su contra, la vinculación a proceso y las medidas dictadas dentro del mismo, a la vez que acusó contubernio entre la jueza Jésica Beltrán y los fiscales acusadores que dependen de Valenzuela Holguín.

Independientemente de la parte jurídica del proceso, entre abogados hablan de que el imputado es ahora, más el exauditor estatal, uno de los defensores honorarios del exgobernador César Duarte.

Esparza ya no es aquel modesto contador parralense que llegó al cargo más alto del sistema de fiscalización estatal, acusado durante el quinquenio pasado en varias causas penales; más que eso, ahora es uno de los auxiliares del equipo jurídico que defiende al exmandatario.

Desde el pasado mes de mayo, el exfuncionario fue presentado en una audiencia como parte de los defensores del exgobernador. Incluso llevó la voz cantante en la batalla perdida por el sobreseimiento solicitado a favor de su representado.

Eso eleva muchísimo el perfil del caso. Y las interpretaciones políticas, desde luego.

Es claro el golpe a la espinilla contra Esparza.

***

En la pasada comparecencia ante el Cabildo del coordinador de Participación Ciudadana, Sebastián Aguilera Brenes, quedó claro que la apuesta del alcalde Cruz Pérez Cuéllar, a favor del joven exdiputado federal, no sólo fue la correcta, sino que habrá de subirla.

En medio de dicha comparecencia, el propio presidente municipal, al darle la palabra al funcionario, le llegó a decir: “continúe, coordinador, próximo director”, en referencia a un nuevo acomodo en el gabinete municipal, que significa elevar a rango de dirección lo que ahora es una coordinación.

Esa parece que será la compensación para Aguilera Brenes, quien logró dobletear la cantidad de votantes para el Presupuesto Participativo 2023, además de que mostró tablas para plantarse ante cabildo a ser cuestionado.

El funcionario salió adelante ante los embates de la consejera “ciudadana” Claudia Arreola, quien hasta llevó gente a la comparecencia para atacar; y también el joven morenista supo responder a la regidora más dura de Acción Nacional, Austria Galindo, a quien le aplicó la verónica en más de una ocasión.

Con esto terminó de cerrarse el ejercicio del Presupuesto Participativo, al menos en la parte de la decisión democrática. Falta que los proyectos sean ejecutados y entregados, lo que ya corresponde a las instancias técnicas de Obras Públicas.

***

Innecesariamente al vivo quisieron hacer ayer casi al mediodía un policía municipal-escolta y su acompañante al tratar de “escapar” de un convoy de la Guardia Nacional de esos que andan por todas partes en la ciudad.

Al menos el conductor traía apuro, le pisó fondo al acelerador, no cupo por las estrechas y atestadas calles que dejó la Troncal Dos, se metieron al carril confinado en su Tahoe blanca de no muy reciente modelo.

A los de la Guardia les pareció sospechoso, (como dicen los de Vialidad, los municipales, los estatales, etc., cuando tratan de justificar cualquier detención), les encendieron torretas y sirenas, el municipal quiso escapar hasta que fue parado en seco en Paseo Triunfo y López Mateos.

Bajaron de la Tahoe los militares a los dos tripulantes, estos se identificaron como muchachos del jefe César Omar Muñoz (ya para qué) y por poco los ponen a hacer sentadillas, lagartijas y patitos. Los esposaron y lamprearon de regaños y calificativos alcantarilleros delante de todo mundo y frente a cámaras y micrófonos.

No hizo falta “consignación”; con eso tuvieron. Les quitaron las esposas y hasta entonces pudieron ser recogidos por sus compañeros de la Municipal que para ese momento habían llegado como enjambre.

Habría que ver de quién eran las hamburguesas que trasladaban con tanto apuro. Con esa broma fueron despedidos los carrerosos por testigos que no se perdieron un segundo de la regañada.

Salir de la versión móvil