Dr. Omar Bazán Flores.- En El Paso se realizó recientemente el “Built Here Summit: The Future of AI, Education and Work”, un encuentro que reunió a más de 100 representantes de universidades, empresas, gobierno y organizaciones para hablar sobre inteligencia artificial, educación y el futuro del empleo.
El evento deja una reflexión importante para Ciudad Juárez. Lo que ocurre del otro lado de la frontera también puede convertirse en una oportunidad para nuestra ciudad.
El Paso está apostando por preparar a estudiantes y trabajadores ante los cambios que está generando la inteligencia artificial. La intención es que universidades, empresas y autoridades trabajen juntas para responder a las nuevas necesidades laborales.
Juárez debería observar con atención este proceso. Durante décadas, nuestra ciudad ha construido buena parte de su desarrollo alrededor de la industria maquiladora. Este modelo ha generado miles de empleos, inversiones y ha colocado a Juárez entre los principales centros industriales de México.
Sin embargo, el mundo laboral está cambiando. La automatización y la inteligencia artificial avanzan rápidamente y tendrán cada vez mayor presencia en las empresas.
Esto no significa que la maquiladora vaya a desaparecer. Significa que debemos prepararnos para una industria diferente, donde además de la experiencia manufacturera serán necesarios trabajadores con conocimientos tecnológicos.
Juárez tiene una ventaja que pocas ciudades mexicanas poseen: El Paso está a unos cuantos kilómetros.
Ambas ciudades comparten mucho más que una frontera. Todos los días miles de personas cruzan entre México y Estados Unidos, existen empresas vinculadas entre ambos lados y buena parte de la actividad económica funciona bajo una dinámica binacional.
Esa relación también podría fortalecerse en educación y tecnología.
Instituciones como UTEP, la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez, el Instituto Tecnológico de Ciudad Juárez y otras universidades de la región podrían ampliar su colaboración con empresas y gobiernos para preparar talento en áreas como inteligencia artificial, automatización, ciberseguridad, logística y análisis de datos.
No se trata solamente de enseñar a utilizar herramientas de inteligencia artificial. El reto es identificar qué empleos y habilidades serán necesarios durante los próximos años y comenzar desde ahora a preparar a estudiantes y trabajadores.
El Paso tampoco tiene todas las respuestas. Está probando alternativas, construyendo alianzas y buscando una ruta frente a los cambios tecnológicos. Precisamente por eso existe una oportunidad para trabajar juntos.
Ciudad Juárez puede aprovechar su ubicación, su experiencia industrial y su relación con Estados Unidos para dar un nuevo paso en su desarrollo.
La frontera puede seguir siendo un importante corredor industrial y comercial, pero también puede convertirse en un espacio de conocimiento, educación y tecnología. Para conseguirlo, Juárez necesita mirar hacia el futuro, pero también hacia el norte.

