Rafael Espino.- Recientemente, mediante un desplegado público dirigido a la presidenta de la República, la Asociación Mexicana de Empresas de Servicios Petroleros (Amespac), que me honro en presidir, integrada por los 49 principales prestadores nacionales y extranjeros de servicios de exploración y extracción de hidrocarburos en México, denunciamos nuevamente graves irregularidades en el proceso del pago a la proveeduría por parte de Pemex.
Entre otros temas, es el caso que, a la fecha, siguen sin resolverse adeudos considerables correspondientes a 2024, tanto de facturas vencidas como estimaciones de trabajos terminados que no han permitido documentarse y facturarse a través del sistema conocido como Codificación de Pagos y Descuentos (Copade) de Pemex.
Los adeudos relativos a 2025 y 2026 fueron parcialmente cubiertos a través de un mecanismo denominado “Onyx”, que fue instrumentado por el gobierno federal a través del Banco Nacional de Obras y Servicios (Banobras) y la Tesorería de Pemex. No obstante, no existe ninguna explicación al porqué la desatención a los adeudos correspondientes al 2024, lo que ha generado una gran incertidumbre.
Esa situación desatiende sanas prácticas corporativas y no existe ninguna razón lógica por la que a la fecha siga prevaleciendo. Ha generado gran incertidumbre y afectado muy severamente la cadena de valor de la industria nacional en su conjunto, comprometiendo procesos actuales de producción de hidrocarburos.
Resulta para Amespac particularmente preocupante que, a julio de 2026, los adeudos correspondientes al ejercicio 2024, permanezcan pendientes de regularización. Tan solo respecto de la mayoría de nuestros asociados, el monto asciende a más de 27,240 millones de pesos, cifra equivalente a más de 1,553 millones de dólares a un tipo de cambio de $17.53 pesos por dólar.
Esta situación obliga a diversas empresas asociadas que cotizan en mercados internacionales de valores, a reflejar dichos adeudos en su información financiera, de conformidad con las reglas del New York Stock Exchange, los U.S. Generally Accepted Accounting Principles, y la normativa emitida por la U.S. Securities and Exchange Commission.
Lo anterior compromete necesariamente la calificación internacional de Pemex y eventualmente la correspondiente a la deuda soberana, afectando los objetivos de inversión en infraestructura planteados en el recientemente anunciado Plan México del Gobierno Federal.
De manera específica, lo que se solicitó específicamente fue lo siguiente:
1.- La emisión inmediata de los Copades pendientes correspondientes a servicios efectivamente prestados, concluidos y debidamente documentados durante el ejercicio 2024;
2.- La conformación de un grupo de trabajo conjunto entre Pemex, las autoridades competentes y representantes de Amespac, con el objetivo de revisar, conciliar y regularizar el rezago pendiente;
3.- La definición de un mecanismo claro y verificable para el reconocimiento, facturación y pago de los adeudos correspondientes al ejercicio 2024;
4.- Una respuesta formal dentro de un plazo definido, que permita brindar certidumbre a las empresas afectadas y reducir los riesgos financieros, operativos y reputacionales.
Esperamos la pronta respuesta de Pemex, la Secretaría de Energía o del Gobierno federal.

