“El populismo y la demagogia son el nuevo opio del pueblo”. José Luis Rodríguez Jiménez, historiador español
Cuauhtémoc Monreal Rocha.- Un gobierno populista, como el de México, necesita, para mantenerse en el poder, dinero, mucho dinero para distribuirlo permanentemente y, de esta manera, sostener lo que ellos llaman programas sociales, donde sobresalen becas al por mayor, jóvenes destruyendo su futuro, no construyéndolo, jóvenes sembrando vida (?) y un largo etcétera, todo ello para seguir ganando elecciones y quedarse con el poder ad perpetuam o, cuando menos, hasta el 2030.
A lo anterior, agréguense las obras faraónicas del tipo de Macuspana que, hasta el día de hoy, han resultado ser simplemente elefantes blancos que, como a Pemex y la CFE, ya se les están inyectando miles de millones de pesos, siendo los nuevos barriles sin fondo de la regeneración nacional.
El dinero, ese dinero maldito que nada vale, pero que cómo les gusta a los cuatroteros de este gobierno austero, tarde o temprano se acaba, y esa es la principal razón de que este sexenio del segundo piso de la 4T siga endeudando al país, recurriendo a préstamos multimillonarios a todas las satanizadas instituciones financieras internacionales, las cuales, ni tardas ni perezosas, se lo prestan, sabedoras de las fabulosas ganancias que obtendrán con cargo al pueblo de México.
Otro medio, pero este doméstico, para obtener el dinero que el actual gobierno está necesitando es el aumento a los impuestos o crear nuevos, aunque, en forma soterrada, le llaman simplemente ajuste a los que ya existen.
El derroche seguirá; nada los detendrá para que Morena gane las elecciones del 2027 y, principalmente, las del 2030, hasta que los mexicanos, algún día, cansados de tanta demagogia y populismo, se armen de valor civil y saquen de Palacio Nacional a Morena.
Er gallego: «Mare», tarao se acentúa. Sí, hijo, con el tiempo. Vale.
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