Autoridades de Chicago localizaron más de 50 cuerpos que presuntamente eran almacenados de manera inadecuada y presentaban distintos niveles de descomposición dentro de una funeraria operada por una pareja que anteriormente administró un crematorio clausurado por irregularidades en el manejo de restos humanos.
Como parte de la investigación, autoridades del estado de Illinois suspendieron la licencia de uno de los directores del establecimiento, al determinar que los cadáveres permanecían en un área sin refrigeración y bajo condiciones consideradas insalubres.
La Oficina del Médico Forense del Condado de Cook informó que recibió un reporte sobre el almacenamiento irregular de cuerpos en la funeraria South Chicago Chapel, por lo que especialistas, investigadores y patólogos acudieron al lugar para realizar las diligencias correspondientes.
De acuerdo con las autoridades, los restos humanos se encontraban en diferentes etapas de descomposición. Actualmente, el personal trabaja en la identificación de las víctimas, la revisión de la documentación disponible y la verificación de los certificados de defunción, un procedimiento que podría extenderse durante varios días para garantizar el manejo adecuado de cada caso.
La Policía de Chicago aclaró que una versión preliminar del incidente señalaba erróneamente que el sitio había sido catalogado como un caso de materiales peligrosos. Hasta el momento no se han realizado detenciones, aunque detectives continúan con las investigaciones para determinar posibles responsabilidades.
Habitantes de la zona aseguraron a medios locales que desde hace tiempo percibían un fuerte y desagradable olor proveniente de la funeraria, situación que despertó sospechas entre los vecinos antes del hallazgo.
