Con el casco puesto y caminando entre la obra, Marco Bonilla estuvo presente el pasado viernes en la carretera Chihuahua-Aldama y avenida Fuerza Aérea para supervisar con sus propios ojos cómo va el puente que va a cambiarle la vida a miles de familias del oriente de la ciudad. El avance supera el 90 por ciento, y la inauguración está a la vuelta de la esquina.
“Aquí no hay promesas de campaña que se quedan en el papel. Aquí hay resultados”, afirmó Bonilla durante el recorrido y recordó que esta obra llevaba años esperando y que su gobierno la retomó para dársela por fin a los chihuahuenses que cruzan diario esa zona, hartos del tráfico y de los tiempos perdidos.
Bonilla fue claro: “Mientras otros se dedican a la simulación y al discurso, nosotros seguimos construyendo. Este puente es de la gente, y a la gente se lo vamos a entregar.”
El alcalde Bonilla invitó a los chihuahuenses a seguir de cerca el anuncio de la apertura total del puente, una obra que —dijo— es apenas una muestra de lo que sigue para Chihuahua Capital.
