Daniel Valles.- En el Israel antiguo (y aún se encuentra en la Ley de ellos), existe “El Año del Jubileo”. Cada cincuenta años, todas las deudas se condonaban. Era una manera de “volver a empezar”. No lesionaba a nadie. Restauraba a todos. Se hacía justicia, había igualdad.
Quién de nosotros no sería feliz teniendo alguien que nos “perdonara” las deudas o una hermana que nos “hiciera el favor” de condonar una deuda así. No existe tal cosa, sólo en el mundo imaginario o del nepotismo gubernamental.
“Su excelencia”, Lenia Batres, ha pasado a perjudicar a casi 10 millones de personas, con esta condonación.
Los antiguos dirían que esta acción es una violación al “Contrato Social”. Ese que existe, pero que pocos ven y pocos cumplen. Ahí, El Meollo del Asunto.

