Con el propósito de fomentar prácticas sustentables desde los hogares y reducir la cantidad de residuos que llegan al relleno sanitario, la Dirección de Parques y Jardines invita a la ciudadanía a elaborar composta con los desechos orgánicos que se generan diariamente en casa.
Daniel Zamarrón Saldaña, titular de la dependencia, indicó que la composta es un abono natural que se obtiene mediante la descomposición de residuos como restos de frutas y verduras, cáscaras de huevo, café, servilletas, hojas, pasto, ramitas y restos de plantas.
Para ello se puede utilizar una compostera o abonera, que debe permitir una adecuada humedad, temperatura y circulación de aire; incluso, en algunos casos el proceso puede realizarse directamente sobre el suelo o en un pozo.
Entre los principales beneficios de elaborar composta se encuentra la reducción de residuos que son enviados al relleno sanitario, así como un menor consumo de energía destinado a su recolección, traslado y disposición final. También contribuye a disminuir la generación de contaminantes, gases de efecto invernadero y la proliferación de fauna nociva.
Además, el compost obtenido puede utilizarse en jardines y macetas, ya que ayuda a mejorar la calidad del suelo, conservar la humedad, aportar nutrientes y favorecer su aireación. De esta manera, las familias también pueden disminuir la necesidad de adquirir fertilizantes y abonos químicos.
Para iniciar una compostera en casa se puede utilizar un canasto para ropa, cajones de verdura o cajas de leche que permitan la ventilación, además de una tela que funcione como filtro y una tapa. La compostera debe colocarse en un espacio abierto, como un patio, terraza o balcón.
Se recomienda cubrir la compostera para conservar una humedad media, picar los residuos para acelerar su descomposición y voltear periódicamente el material para favorecer la entrada de oxígeno. Si se presentan malos olores, es posible que no alcanza a ingresar el aire; en ese caso se debe mezclar el material apelmazado con residuos de mayor tamaño.
En el caso de espacios reducidos, como balcones, patios de luz o áreas con piso de baldosa, puede utilizarse una compostera cerrada con lombrices, utilizando principalmente residuos de cocina.
Es importante considerar que no todos los residuos son adecuados para la composta. Se pueden incorporar restos de frutas y verduras, crudos o cocidos, cáscaras de huevo, café, servilletas, hojas secas y verdes, pasto, ramitas, restos de plantas y rollos de papel de cocina. En cambio, deben evitarse los productos lácteos, grasas, huesos, carne y pañales.
El proceso de transformación puede tomar entre tres y seis meses, dependiendo de las condiciones y la forma en que se trabaje la compostera. El compost estará listo para utilizarse cuando presente un color oscuro y un olor similar al de la tierra mojada.
Con estas acciones, la Dirección de Parques y Jardines busca promover que cada vez más familias se sumen al aprovechamiento responsable de los residuos orgánicos y conviertan parte de la basura que generan en un recurso útil para sus propios espacios verdes.
