“Donde muere la esperanza, nace el acarreo”. Anónimo
Cuauhtémoc Monreal Rocha.- Desde hace ocho años, cuando Morena llegó al poder, el sistema de salud —para no citar el educativo y otros— fue desmantelado irresponsablemente por el aldeano de Macuspana; no hay para medicina, pero cómo abunda el dinero para el acarreo de “pueblo bueno y sabio”, una inversión inútil que mucho afecta los dineros del contribuyente.
Morena, amante de los eufemismos, para tratar de justificarse de que no aplica tácticas del pasado, al tal acarreo le llama logística de traslado, pero sin ningún resultado, pues los mexicanos le siguen llamando, simplemente, acarreo, y eso fue el último llene del Zócalo para escuchar una mañanera más de la inquilina de Palacio Nacional.
Las gentes dadas a las estadísticas han publicado, recientemente, que solo en los acarreos de Morena, en lo que va del actual sexenio, asciende a la monstruosa cantidad de más de trescientos millones de pesos, más los que faltan hasta el 2030.
Sin embargo, el sector educativo, el campesino y el de la salud siguen abandonados por el mejor gobierno del mundo; miles de derechohabientes del IMSS y del ISSSTE se ven todos los días en el país, en clínicas y hospitales, rumiando su coraje porque no hay medicamentos, ni insumos, ni especialistas para dar una atención de calidad, pronta y expedita, a quienes están al corriente de sus cuotas mensuales y, al parecer, el sector empresarial ya se cansó de exhortar o exigir al Sector Salud se mejore este servicio, al cual tienen derecho los trabajadores, quienes son los que generan la riqueza que irresponsablemente derrocha en toda clase de acarreos el gobierno de la austeridad republicana.
Viva el gobierno de la 4T, que se desgarra las vestiduras gañitando a los cuatro confines del mundo que México es un país libre, independiente y soberano, que no se inclina ni se arrodilla ante nadie y mucho menos será piñata de ningún “masiosare” que ose pisar el suelo patrio, porque los problemas de México solo los resuelven los mexicanos.
Qué alivio, que sigan los acarreos, porque dinero lo hay, porque lo hay, aunque el derroche sea una inversión inútil.

