Con más de cuatro décadas de trayectoria, el saxofonista y compositor Fortunato Pérez se ha consolidado como una de las figuras más representativas del jazz en esta frontera, no solo por su propuesta musical, sino por su vocación formadora y su profundo arraigo en la comunidad juarense.
Originario de Poza Rica, Veracruz, inició su camino en la música desde temprana edad, comenzando con el clarinete a los 12 años. Posteriormente, ingresó a la Escuela Superior de Música en la Ciudad de México, donde tuvo la oportunidad de formarse con destacados maestros que marcaron su desarrollo artístico y lo encaminaron hacia una vida dedicada por completo a la música.
Su trayectoria abarca la participación en agrupaciones de jazz, big band y el acompañamiento de diversos artistas, experiencias que enriquecieron su lenguaje musical.
Fue en la década de los noventa cuando llegó a Ciudad Juárez, donde encontró un espacio fértil para desarrollar su carrera y establecerse de manera definitiva.
En esta frontera su labor trascendió los escenarios. Como maestro en la Academia Municipal de Arte, impulsó la formación de niñas, niños y jóvenes, apostando por el talento local como una semilla de transformación social. A lo largo de los años, ha sido testigo del crecimiento de sus alumnos, muchos de los cuales hoy destacan en escenarios nacionales e internacionales, llevando consigo el nombre de Ciudad Juárez.
Para Pérez, la música es también una forma de expresión íntima. Sus composiciones reflejan vivencias personales, emociones y experiencias acumuladas a lo largo de su vida, consolidando un estilo propio que dialoga con su bagaje cultural.
En este sentido, reconoce al jazz como un lenguaje que permite la fusión de diversas influencias, aportando a la riqueza cultural de una ciudad caracterizada por su diversidad.
Asimismo, destaca la evolución de Ciudad Juárez como una urbe cosmopolita, donde convergen distintas tradiciones y sonidos, generando un entorno propicio para el desarrollo artístico. En este contexto, el jazz ha encontrado un lugar importante como expresión que nutre y amplía la identidad cultural de la región.
A nivel personal, el músico señala que su principal motor ha sido su familia, así como el amor por la música, la cual afirma “le ha permitido construir una vida digna y sostenida a lo largo de los años”.
Esta historia forma parte del segmento “Cultura, Talento e Identidad Juarense” del Instituto para la Cultura del Municipio de Juárez (IPACULT).
