Raúl Ruiz.- En cinematografía, el término fade in / fade out se refiere a una técnica de transición visual que se usa para abrir o cerrar una escena:
Fade in: La imagen aparece gradualmente desde un fondo negro (o a veces blanco) hasta que la escena es completamente visible. Es muy común al inicio de una película o de una nueva secuencia, porque da la sensación de “entrar” en la historia.
Fade out: Lo contrario; la imagen se desvanece poco a poco hasta quedar en negro (o blanco). Se utiliza para marcar el final de una escena, transmitir cierre o dar paso a otra secuencia.
Estos recursos no solo son técnicos, también tienen un valor narrativo: un fade out puede sugerir que algo terminó de manera definitiva, mientras que un fade in puede dar la sensación de inicio, revelación o despertar.
Me interesa que mis lectores tengan carnita para opinar en el mismo lenguaje cuando abordemos los temas de actualidad. Hoy el tema es la 4T y el nuevo orden mundial. Veamos.
El nuevo orden mundial es como una metáfora de los cambios que reconfiguran la manera en que los países interactúan, los ciudadanos participan y las sociedades imaginan su futuro.
El concepto de Nuevo Orden Mundial ha sido utilizado en distintos momentos históricos para describir cambios profundos en la organización política, económica y social del planeta.
Tras grandes conflictos o transformaciones globales, se habla de un “nuevo orden” cuando las potencias redefinen sus alianzas, establecen instituciones internacionales y fijan reglas que buscan garantizar estabilidad, aunque muchas veces reflejan los intereses de quienes tienen mayor poder.
En el cine, la literatura y la política, esta expresión ha servido tanto para describir utopías de cooperación como para advertir sobre escenarios de control y dominación. En la actualidad, el término suele aparecer en debates sobre globalización, tecnología, geopolítica y medio ambiente.
Algunos lo ven como una oportunidad para construir un sistema más justo y sostenible, mientras que otros lo interpretan como una amenaza de concentración de poder en manos de unas pocas élites.
Acá en México donde el folklore nos baña de múltiples colores, aromas y sabores, lo llamamos 4T, una versión tropical que Andrés Manuel quiso empatar con el término intelectualoide global y que trae retorcidos de coraje a sus adversarios.
No me voy a detener mucho aplaudiendo a López Obrador, por su gran habilidad para demonizar o desacreditar a sus oponentes. Es un talento adquirido en el barrio, que se va refinando en la calle.
El bullying es un esgrima callejero y en AMLO se lo descubrimos desde que soltó el primer chingadazo: Riki rikin canallin. Jajaja.
Y de ahí, un despliegue de personajes enemigos de la 4T: los conservadores.
Creador de un submundo habitado por los pobres, seres humanos acostumbrados a retozar entre los lodazales de la ignominia, a los que no les molesta ser llamados chairos, ignorantes, pendejos, pejezombies, roñosos, focas aplaudidoras, pues el bullying es su hábitat.
Sujetos, quienes bajo su dominio y conducción van creando una demarcación nacional, única. Sobre otra que vive desde hace siglos en un solo plano escénico donde la película se va fundiendo en color sepia y espera la voz de un realizador cinematográfico que grite… ¡fade out/fade in!
El cabecita de algodón es poseedor de una capacidad creativa similar a la del escritor sudafricano, JRR Tolkien. El señor de los anillos. Capaces de imaginar, y luego edificar, aldeas, regiones, razas, regímenes políticos, incluso sistemas solares; con sus planetas y todo. Tal es el caso del escritor ruso, Isaac Asimov, George Lucas y otros más.
Andrés Manuel, ha tenido muy clara su versión de Nuevo Orden Mundial y hace su versión de un nuevo modelo de nación bajo conceptos todos ellos en una infranqueable red… Una muralla muy sólida a la que llamaremos por hoy el muro del bienestar.
La 4T es un modelo de nuevo orden político, económico, social, cultural, deportivo, científico, pero ¡a la mexicana!
Y mientras los prianistas le dan vueltas al coco para inventar algo, a un año después de ganar las elecciones, Claudia Sheimbaum, ya le puso “el enjarre” al segundo piso de la 4T.
* Nuevo sistema portuario;
* Nuevo sistema aéreo
* Sistema ferroviario
* Pensión mujeres del bienestar
Y las joyitas de la corona:
* 13.7 millones de mexicanos de la tercera edad recibimos pensión del bienestar.
* Este régimen aumentó al salario mínimo,
* 13.5 mexicanos fuera de la pobreza.
* 3,146 sucursales del Banco del Bienestar.
* Se rompe récord en inversión extranjera
* Se rompe récord en turismo
* Ejército de Servidores de la nación 22 mil
Caray no se ve donde vaya a haber confrontación electoral. La distracción está abajo, en la colonia, en el rancho. Es ahí donde ahora pelean su nueva ideología con uniformes de fifís o chairos, según sea el caso. Estamos ya en el fenómeno de FADE In/FADE OUT.
Y en palabras de otro actor político… El cambio ya se nota.

