Estados Unidos analiza retirar hasta 200 mil visas de turismo y negocios a personas que posteriormente solicitaron asilo, en una medida que podría convertirse en la mayor revocación de este tipo registrada en el país.
De acuerdo con documentos del Departamento de Estado y funcionarios federales, las visas B1 y B2 emitidas entre 2016 y 2026 serían revisadas y, en determinados casos, canceladas en coordinación con el Departamento de Seguridad Nacional.
Las autoridades estadounidenses señalaron que el proceso sería gradual y que la cantidad definitiva aún podría variar. La revocación de estas visas no implicaría necesariamente una deportación inmediata, aunque quienes tengan solicitudes de asilo pendientes podrían perder su condición como visitantes de negocios o turismo.
