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En la Hoguera

A rey muerto, rey puesto… Nadie lo puede obligar a usted a delinquir, usted tiene el derecho de no aceptar la orden de un superior si esta lo conmina a violentar la ley. Por lo visto este principio legal tan básico lo desconoce el ex fiscal de los Derechos Humanos y presidente de Asociaciones Cívicas legales y catedrático de la UACH, precisamente en la rama de derecho penal conocido por Corral como su “Paquito”, quien piensa que es preferible cambiar de jefe y empleo que perder la libertad, al fin y al cabo ningún puesto es eterno.

Ya lo dice el dicho, a Rey muerto, Rey puesto, es cuestión de decisiones que se toman en base a la escala de valores que uno maneja, es cuestión de prioridades. 

No cabe duda, que Francisco G.A. es sin duda alguna el tema del momento, Corral y sus cómplices se dicen indignados porque alguien se atrevió a tocarles a uno de los suyos, uno de la casta divina. 

También algunos legisladores y funcionarios de Morena han hecho declaraciones incesantes y no desaprovechan la oportunidad de atacar al Gobierno del Estado y se vale, es política, pero lo que no se vale es ir en contra de la obligación de hacer valer la ley. 

Entendemos que Corral sienta los pasos sobre la azotea y se retuerce como puede, pues anticipa que su cabeza muy cerca de la picota porque de hecho en la audiencia de este miércoles “Paquito” quiso eludir su responsabilidad como los genocidas Nazis con el argumento de “yo solo seguía órdenes”, con lo que no solo demuestra un gran cinismo y un profundo desconocimiento de la ley, sino que también jala a su ex patrón a su pesadilla legal, abriéndolo a presentaciones y preguntas que lo pueden autoincriminar.

El abogado Héctor Villasana, quien junto a otros abogados de su despacho representan a 6 de las víctimas de Paquito, Corral, Peniche y 12 ministeriales más, relató que los hoy afectados eran torturados en la Casa de Gobierno situada en la avenida Zarco, en donde se les presionaba tanto psicológica como físicamente para obtener ilegalmente declaraciones para generar pruebas que justifican los arrestos.  

Villasana sentenció “El arresto del exfiscal es consecuencia directa de los excesos que él y sus ministerios públicos cometieron cuando estuvieron al frente de la “Operación Justicia para Chihuahua; esto no es una persecución ni una venganza sino la consecuencia de lo que hicieron, de los excesos, de las presiones y de todo lo que realizaron para la integración de los expedientes de exfuncionarios”. 

La investigación de los hechos involucra además de “Paquito” a la abogada Beatriz Arechiga, Berenice de la O, al Lic. Chaires Coz entre otros agentes del ministerio público que intervinieron en los hechos que hoy denuncian las torturas a las que fueron sometidos. 

Uno de los torturados, el ex Auditor Superior del Estado Jesús Manuel Esparza Ebrez declaró enfáticamente: “No deben tener ninguna consideración por Francisco G.A., ya que él nunca la tuvo con decenas de ofendidos y sus familias”.

Esparza ve con desprecio que Francisco busque causar lástima y granjearse simpatías por la muerte de su padre, quien supuestamente murió de un ataque cardiaco por la impresión de ver a su hijo arrestado. 

El exauditor declaró: “No, que no lloren su situación, ni la forma aparatosa en la que fue arrestado frente a su familia, igual o peor hicieron con nosotros”. En realidad y en una observación muy personal, resulta odioso que el ex fiscal a quien aparentemente nunca le importó hacer valer los derechos de sus arrestados, que siempre ignoró el debido proceso, que nunca se preocupó por dar a los exfuncionarios del Gobierno de Duarte la presunción de inocencia, que siempre negó un trato digno o respeto a los presuntos responsables, ahora se queje de todo continuamente y exija que se le dé vista a su caso con los derechos humanos. 

Se cuestiona su carácter al quejarse por llevar dos días en la cárcel y las condiciones de la misma cuando sus víctimas tuvieron que soportar cuatro años y más de lo mismo y cuando uno de ellos murió en la misma porque hasta el servicio médico les negó. Como dijera el novelista alemán David Safier: “Maldito Karma”.

Quien hace fiestas que no suele hacer, algo nos quiere vender… La que no desperdicia nada para hacerse presente en los medios de comunicación es la jefa de gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, quien anunció que va a casarse próximamente. 

Ella sabe que la nota rosa ayuda mucho en una campaña y ni tarda ni perezosa se aventó a contar los pormenores de su relación sentimental con su actual pareja Jesús María Tarriba Unger.

La candidata más fuerte a la presidencia de la república comentó que Jesús María fue su novio en sus años universitarios en la UNAM y se reencontraron más de 30 años después. “Aunque él iba un año abajo de mí, fuimos novios como un año y tres meses”. 

También dijo que al terminar la relación en aquellos años, se casó en 1987 con Carlos Ímaz, de quien se divorció en el 2016 cuando ella era jefa delegacional. Siete meses después de su divorcio Sheinabum se reencontró con su exnovio.

Claudia dio a conocer que Tarriba Unger es doctor en ciencia física por la UNAM y que como parte de su experiencia profesional es especialista en riesgos financieros en el Banco de México y resaltó que por su tesis doctoral obtuvo el Premio Weizmann de Ciencias Exactas en 1994.

“Nos vamos a casar, ya lo decidimos, los dos lo decidimos, es algo lindo, no creas que gran fiesta ni nada”, comentó Claudia a la conductora Martha Debayle.

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