El Senador de la República, Rafael Espino expuso este miércoles en el senado sobre el manejo desastroso de las finanzas en Chihuahua que se han tenido a cargo de las últimas tres administraciones.
El senador chihuahuense detalló las deudas generadas de cada administración de los gobernadores que han transitado en el estado del norte donde lo presentó de la siguiente manera:
De 2004 a 2010 el priista José Reyes Baeza, duplicó la deuda estatal de 5,500 a 12,500 millones de pesos.
De 2010 a 2016 con un manejo escandaloso y corrupto del dinero público, y con el apoyo del PAN, el priista César Duarte Jáquez, incrementó la deuda en 37,000 millones de pesos.
El panista Javier Corral, habiendo tenido la oportunidad de tener un manejo austero de las finanzas estatales abusó de los créditos a corto plazo que generaron un déficit de 9,000 millones de pesos y utilizó 1,800 millones de participaciones estatales que le correspondían a la nueva administración.
Este perverso escenario sitúa actualmente a Chihuahua como líder en indicadores negativos en lo que al endeudamiento se requiere.
En el 2022 el Estado recibirá 3,500 millones de pesos adicionales de participaciones federales, 2,000 de aportaciones de fondos federales y poco más de 4,500 de recaudación propia.
Se veía como una buena oportunidad para con austeridad iniciar el saneamiento y ordenamiento de la hacienda pública estatal.
Sin embargo, lastimosamente, el día de ayer, el Congreso del Estado por mayoría calificada de 23 votos del PRI, PAN, MC y uno del PT, aprobó un programa de “fortalecimiento financiero” que apunta en otra dirección.
El programa autoriza renegociar 27 mil 414 millones que promoverán el crecimiento de la deuda a 20 años, trasladando su carga a los sexenios siguientes.
Se comprometen hasta por 25 años los fideicomisos mediante los que el Gobierno Federal le ha permitido usufructuar al Estado de Chihuahua el cobro del derecho de uso de las carreteras de cuota y los puentes internacionales, y en lugar de utilizar el dinero para obras en beneficio del Estado se anticipan por la lógica de liberación de flujos, beneficios de refinanciamiento sólo para los 6 años de
la actual administración.
El paquete plantea refinanciar créditos y compromete como garantía el Fondo de Aportaciones para el Fortalecimiento de las Entidades Federativas (FAFEF) y el Fondo de Aportaciones para la Infraestructura Social dirigido al apoyo de los más pobres (FAIS).
No hay esfuerzos de austeridad ni de hacer más eficiente el aparato burocrático. Si hay en cambio, una reestructura que pretende mantener el irresponsable ritmo de gastos y desaprovecha el apoyo
extraordinario del gobierno federal.
Nos endeudan mínimo hasta el 2020 y comprometen el futuro de Chihuahua.
Rafael Espino de la Peña
Senador por Chihuahua.

