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Dirección de Salud Municipal alerta sobre riesgos del consumo excesivo de sodio

La Dirección de Salud Municipal hizo un llamado a la población a moderar el consumo de sodio y sal, debido a que su ingesta excesiva puede incrementar el riesgo de desarrollar diversos padecimientos crónicos y afectar el funcionamiento de órganos como el corazón y los riñones.

La titular de la dependencia, Daphne Patricia Santana Fernández, destacó la importancia de generar conciencia sobre la cantidad de sodio que se consume diariamente, especialmente a través de productos procesados.

“Es importante que la ciudadanía conozca que el sodio es necesario para el funcionamiento de nuestro organismo, pero en exceso puede convertirse en un factor de riesgo para la salud. Muchas veces consumimos cantidades elevadas sin darnos cuenta, porque el sodio está presente no solamente en la sal que agregamos a nuestros alimentos, sino también en productos procesados y comida preparada”, señaló.

El sodio es un mineral que el organismo necesita en pequeñas cantidades para realizar funciones importantes, entre ellas mantener el equilibrio de los líquidos, contribuir al control de la presión arterial y participar en el funcionamiento adecuado de los nervios y los músculos. Sin embargo, cuando se consume en exceso puede representar un riesgo para la salud.

Entre las principales consecuencias asociadas con una ingesta elevada de sodio se encuentra la hipertensión arterial, una enfermedad crónica que en muchos casos no presenta síntomas evidentes.

Cuando aparecen manifestaciones pueden incluir dolor de cabeza intenso, mareos, zumbido de oídos, visión borrosa, dolor en el pecho e inflamación de los tobillos.

El consumo excesivo de sodio también puede favorecer la retención de líquidos, conocida como edema, que puede manifestarse mediante hinchazón, sensación de pesadez, ropa o calzado más ajustados, aumento repentino de peso y disminución de la cantidad de orina. Esta condición puede incrementar el esfuerzo que realizan órganos como el corazón y los riñones.

Asimismo, una alimentación con exceso de sodio puede contribuir al deterioro de la función renal. Entre algunas señales que requieren atención médica se encuentran cambios en la micción, alteraciones en el olor de la orina, dolor en la zona lumbar, náuseas, vómitos y mareos.

La directora de Salud Municipal recomendó a la ciudadanía adoptar medidas sencillas para reducir el consumo de este mineral y señaló además que el consumo elevado de sodio se relaciona con un incremento en la eliminación de calcio a través de la orina, situación que puede contribuir a disminuir la cantidad de este mineral disponible para el organismo y favorecer problemas relacionados con la salud ósea.

También aconsejó preferir alimentos naturales y revisar las etiquetas de los productos antes de adquirirlos. De acuerdo con los lineamientos de etiquetado, los alimentos sólidos que contienen 350 miligramos o más de sodio por cada 100 gramos de producto deben presentar el sello de advertencia “EXCESO DE SODIO”.

Santana Fernández reiteró que la prevención comienza con decisiones cotidianas y exhotó a las familias a prestar mayor atención a sus hábitos alimenticios.

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