Ícono del sitio Juárez Hoy

Candidatos a la Secretaría General de la ONU proponen reformas para fortalecer el organismo

La contienda para elegir al próximo secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) ya comenzó y, de mantenerse la rotación regional del cargo, América Latina tendría la oportunidad de encabezar el organismo a partir de 2027. Actualmente, cinco de los siete aspirantes provienen de esta región.

Durante un encuentro celebrado este lunes en Montevideo, los candidatos latinoamericanos coincidieron en que la ONU requiere una profunda reforma para recuperar su capacidad de liderazgo y respuesta ante un escenario internacional marcado por el mayor número de conflictos armados en décadas. Advirtieron que el organismo debe modernizarse para evitar que continúe perdiendo credibilidad e influencia.

La secretaria general de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD), Rebeca Grynspan, afirmó que fortalecer a la ONU implica tener la disposición de transformarla. A 80 años de su creación, señaló que la institución se ha vuelto demasiado conservadora y necesita asumir mayores desafíos, ofrecer resultados concretos y recuperar la confianza de la comunidad internacional.

Grynspan lamentó que, en distintos países, la ciudadanía cuestione la ausencia de la ONU en los principales escenarios de conflicto y sostuvo que la paz y la seguridad deben volver a ocupar un lugar central en la agenda del organismo.

La exvicepresidenta de Costa Rica, considerada una de las principales aspirantes al cargo, también destacó los logros alcanzados por la ONU, como las gestiones que facilitaron la reanudación del comercio de granos entre Rusia y Ucrania para reducir el riesgo de una crisis alimentaria mundial. Asimismo, subrayó que quien ocupe la Secretaría General deberá actuar con imparcialidad y legitimidad para mantener el papel mediador de la organización.

En el foro participaron de manera presencial la costarricense Rebeca Grynspan y la ecuatoriana María Fernanda Espinosa. La guyanesa Carolyn Rodrigues-Birkett intervino de forma virtual, mientras que la chilena Michelle Bachelet y el argentino Rafael Grossi enviaron mensajes grabados. Los candidatos africanos, Macky Sall, de Senegal, y Olara Otunnu, de Uganda, no asistieron al encuentro.

La exministra de Asuntos Exteriores de Guyana, Carolyn Rodrigues-Birkett, considerada una de las aspirantes con mayores posibilidades, aseguró que impulsará una reforma permanente de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para hacerla más eficiente y cercana a la ciudadanía. Además, destacó que, además de los conflictos armados, existen retos globales como el crimen organizado transnacional y el cambio climático que requieren respuestas coordinadas a nivel internacional.

Por su parte, la ecuatoriana María Fernanda Espinosa afirmó que América Latina atraviesa un momento clave para asumir el liderazgo del organismo, al destacar que la región se mantiene como una zona de paz y libre de armas nucleares en un contexto de debilitamiento del tratado de no proliferación. En ese sentido, sostuvo que ha llegado el momento de que una mujer latinoamericana encabece la ONU.

El argentino Rafael Grossi, director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), recordó la gestión del peruano Javier Pérez de Cuéllar, quien fue secretario general de la ONU entre 1982 y 1991, y destacó su papel en la solución de conflictos como la guerra entre Irán e Irak, la crisis en Afganistán y la desmilitarización de Angola. Grossi consideró que esa capacidad de mediación del organismo se ha debilitado con el paso del tiempo. Su candidatura fue respaldada por el canciller argentino, Pablo Quirno, quien resaltó la experiencia del diplomático en algunos de los escenarios internacionales más complejos.

La expresidenta de Chile, Michelle Bachelet, no pudo asistir al encuentro por motivos de salud y envió un mensaje en el que calificó como una oportunidad histórica la posibilidad de que una mujer latinoamericana dirija la ONU. También señaló que quien resulte electo deberá desempeñar el cargo con independencia, imparcialidad, criterio y valentía, ante las presiones de gobiernos y potencias mundiales.

El mandato del actual secretario general, António Guterres, concluye a finales de este año y el proceso para elegir a su sucesor podría extenderse durante varios meses. La etapa decisiva será la de las denominadas “votaciones de color” en el Consejo de Seguridad, donde los cinco miembros permanentes con derecho a veto —Estados Unidos, Francia, Reino Unido, Rusia y China— tendrán un papel determinante para definir qué candidatos continúan en la contienda y quién será el próximo titular de la ONU.

Salir de la versión móvil