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¿CUÁL INFORMACIÓN?

Candelario González Villa.- No cabe duda. Los mexicanos gozamos de poca información en todos los rubros, ya sea política, económica, social o cultural. ¿A qué nos llevó esta pobreza informativa? Se necesita estudiar a fondo a quién beneficia esta desinformación y a quién está perjudicando. 

¿Los motivos de la sociedad para involucrarse en el estudio? Es un tema amplio y difícil, entra de fondo en la Psicosociología para desentrañar la conducta social y política de los mexicanos. 

En anteriores participaciones expuse el tema de la ambición individual y de grupo que prevalece en nosotros, que nos alejó del camino de la conciencia colectiva. 

¿Pero quién es culpable de esta situación? La sociedad en su conjunto. Unos por la ambición individualista alimentada por el materialismo consumista de la doctrina del mercado y la competitividad, los otros -que somos las mayorías- por la indolencia, el coraje, el resentimiento y la pobre autoestima, lo que se manifiesta en la autosegregación característica de los olvidados sociales que se resignan al “así es la vida”. 

Las representaciones políticas llamadas partidos se olvidaron del papel que deben desempeñar en la información que debe recibir la ciudadanía. Todos los institutos, sin excepción, se desenvuelven y se sustentan en la simulación, la intriga y la ambición desmedida por alcanzar el poder por el poder. En el olvido se encuentran ideologías, proyectos y principios que fundamentan su acción. 

Y no se diga la ausencia de militancia y simpatizantes que brillan por su ausencia, con dinámicas sin reflexión aprovechan el hartazgo social para darse a conocer y ofrecer lo que la sociedad quiere escuchar, pero de ahí no pasa el bienestar. 

Kafka fue cruel al compartir esta reflexión: “Un idiota es un idiota; dos idiotas son dos idiotas; diez mil idiotas es un partido político”. 

Él no entendió el hecho que siempre existirán los aprovechados y vivales que se dedican a vivir parasitariamente de la gente que se encuentra en la necesidad eterna y que es la mayoría de toda la vida, los asalariados, vamos, la pobreza. 

Brevemente les compartiré la experiencia que viví al involucrarme en un movimiento ciudadano que se llama “Círculo de Estudio y Reflexión. Buzón Ciudadano”. 

La prioridad es informativa de la problemática nacional, el estudio de la misma, las propuestas para encontrar soluciones a ésta. El punto es la reflexión, con la participación ciudadana es caminar y luchar para alcanzar la conciencia colectiva. 

Los círculos tienen la virtud de ser plurales, las reuniones cuentan con la participación de personajes de la cultura y de la ciencia, inclusive del empresariado honesto y de conciencia. El espíritu de este colectivo es de información y de impartición a nivel de piso. Es decir, con el pueblo. 

No quiero ser repetitivo, pero los institutos políticos dejaron de lado la información que por obligación ética y moral deben compartir con la sociedad. 

Lamentable que no fructificó la idea de desarrollarse en esta ciudad, primero por la apatía social y segundo, pero lo más grave, por culpa de un personaje de la política incrustado en el partido Movimiento de Regeneración Nacional (Morena). 

Mencionar a este personaje es desagradable, así como mencionar a otros individuos que se encuentran en la falacia y la simulación, para satisfacer sus ambiciones protagónicas y disfrazar sus complejos atávicos de clase. 

Los círculos de estudio y reflexión sembraron el precedente de acercamiento social para lograr la comprensión de la problemática nacional y fomentar la participación ciudadana. La crítica sin propuesta es el resultado de la situación de desastre que prevalece a lo largo y ancho de la nación. 

La falta de información es la pobreza que más lastima a la humanidad. 

¿CUÁL INFORMACIÓN?
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¿CUÁL INFORMACIÓN?

Candelario González Villa.- No cabe duda. Los mexicanos gozamos de poca información en todos los rubros, ya sea política, económica, social o cultural. ¿A qué nos llevó esta pobreza informativa? Se necesita estudiar a fondo a quién beneficia esta desinformación y a quién está perjudicando. 

¿Los motivos de la sociedad para involucrarse en el estudio? Es un tema amplio y difícil, entra de fondo en la Psicosociología para desentrañar la conducta social y política de los mexicanos. 

En anteriores participaciones expuse el tema de la ambición individual y de grupo que prevalece en nosotros, que nos alejó del camino de la conciencia colectiva. 

¿Pero quién es culpable de esta situación? La sociedad en su conjunto. Unos por la ambición individualista alimentada por el materialismo consumista de la doctrina del mercado y la competitividad, los otros -que somos las mayorías- por la indolencia, el coraje, el resentimiento y la pobre autoestima, lo que se manifiesta en la autosegregación característica de los olvidados sociales que se resignan al “así es la vida”. 

Las representaciones políticas llamadas partidos se olvidaron del papel que deben desempeñar en la información que debe recibir la ciudadanía. Todos los institutos, sin excepción, se desenvuelven y se sustentan en la simulación, la intriga y la ambición desmedida por alcanzar el poder por el poder. En el olvido se encuentran ideologías, proyectos y principios que fundamentan su acción. 

Y no se diga la ausencia de militancia y simpatizantes que brillan por su ausencia, con dinámicas sin reflexión aprovechan el hartazgo social para darse a conocer y ofrecer lo que la sociedad quiere escuchar, pero de ahí no pasa el bienestar. 

Kafka fue cruel al compartir esta reflexión: “Un idiota es un idiota; dos idiotas son dos idiotas; diez mil idiotas es un partido político”. 

Él no entendió el hecho que siempre existirán los aprovechados y vivales que se dedican a vivir parasitariamente de la gente que se encuentra en la necesidad eterna y que es la mayoría de toda la vida, los asalariados, vamos, la pobreza. 

Brevemente les compartiré la experiencia que viví al involucrarme en un movimiento ciudadano que se llama “Círculo de Estudio y Reflexión. Buzón Ciudadano”. 

La prioridad es informativa de la problemática nacional, el estudio de la misma, las propuestas para encontrar soluciones a ésta. El punto es la reflexión, con la participación ciudadana es caminar y luchar para alcanzar la conciencia colectiva. 

Los círculos tienen la virtud de ser plurales, las reuniones cuentan con la participación de personajes de la cultura y de la ciencia, inclusive del empresariado honesto y de conciencia. El espíritu de este colectivo es de información y de impartición a nivel de piso. Es decir, con el pueblo. 

No quiero ser repetitivo, pero los institutos políticos dejaron de lado la información que por obligación ética y moral deben compartir con la sociedad. 

Lamentable que no fructificó la idea de desarrollarse en esta ciudad, primero por la apatía social y segundo, pero lo más grave, por culpa de un personaje de la política incrustado en el partido Movimiento de Regeneración Nacional (Morena). 

Mencionar a este personaje es desagradable, así como mencionar a otros individuos que se encuentran en la falacia y la simulación, para satisfacer sus ambiciones protagónicas y disfrazar sus complejos atávicos de clase. 

Los círculos de estudio y reflexión sembraron el precedente de acercamiento social para lograr la comprensión de la problemática nacional y fomentar la participación ciudadana. La crítica sin propuesta es el resultado de la situación de desastre que prevalece a lo largo y ancho de la nación. 

La falta de información es la pobreza que más lastima a la humanidad. 

Publicaciones Graficas Rafime S. de R. L. (JMB)