Todo el poder del presidente una vez más

Dr. Arturo Castro.- México ha tenido periodos de gobierno verdaderamente fuertes, léase Porfirio Díaz, Lázaro Cárdenas y Carlos Salinas de Gortari.Todos ellos han sido cuestionados, pero su rudeza a la hora de administrar ha dejado un legado por contar.

Dos de ellos son malqueridos por la historia, por su historia que cambió en su momento al país, para unos es un héroe, de los que hacen patria.

Muchos gobiernos han sido de transición sexenal, no dejan un legado para comentar, con un gobierno gris, sin liderazgo ni logros trascendentes. Es buscar la presidencia para estar sin estar en la memoria histórica de los mexicanos. Están porque estuvieron, pero sin resultados transformadores para esta gran nación.

Hoy tenemos un nuevo protagonista, es el presidente y el todólogo de los temas que acusen la agenda cotidiana, Manuel López es un presidente protagonista, que tiene la fuerza y el carácter que se necesita para gobernar al país. No es fácil hacerlo aunque se haga mal.

Es una presidencia fuerte, monoadministrativa, se borran todos los demás que tienen funciones en el gobierno federal, llegamos al momento en que no se conocen los nombres del gabinete, solo dos o tres, los demás son fantasmas de la administración pública de hoy.

Todos los días se escucha el canto de las sirenas, del mejor México de todos los tiempos que vivimos hoy; sin embargo, la realidad es que se muestra más debilidad que fortaleza, el presidente busca no meterse en problemas y solamente ser un actor del habla que busca el consenso único de que la sociedad está bien. Entonces ¿por qué dar becas para todo? Regalar dinero es promover la holganza por demás.

Tener un presidente fuerte es un gran logro de la democracia del país, pero que se busque la profesionalización de la administración pública y la toma de decisiones fundamentales para la promoción del desarrollo económico y social igual también es importante.

Cualquier presidente puede hacer lo que quiera hasta donde quiera, hoy se nota una gran dedicación a este privilegio, hace lo que quiere como los demás, pero curado de espantos, acusando la vida del México de hoy al pasado, sin considerar que cuando se termine el sexenio será igual, esperemos que no peor.

El artista vive del aplauso, por eso busca los mejores foros, la mañanera es un espectáculo diario, cotidiano del discurso personal, porque no podría catalogarse ni de político, ni de carácter gubernamental, posiciona quien gobierna sus ideas, solo suyas y más que suyas. Tiene el apoyo de la sociedad, de la que piensa y de la que no piensa.

Es un problema entender lo que quiere el país, su sociedad, se debe entender que es una presidencia, no una deidad de la mitología griega, sin personalizar, parece que se eligió el año pasado a un rey y no a un presidente.

Nadie es un nombre de varias historias. Ulises en la odisea de Homero, fue Nadie en la isla de los cíclopes; la sociedad parece nadie, pero es un todo que apoya sin ver un proyecto de gobierno igual a todos.

El PRI, el PAN y Morena están haciendo lo mismo en la gobernabilidad del país según sus tiempos de poder, véanse las cámaras legislativas, véanse los gobiernos estatales, véase el gobierno federal. Es lo mismo porque todo cambia para permanecer igual.

El gobierno debe ver para enfrente, dejar de echar las culpas al pasado, para eso se buscó trabajar para el país, para cambiar lo que según puede ser mejor en el futuro.

El presidente se cree fuerte, escucha continuamente el canto de las sirenas de sus afiliados, su fortaleza es más ficticia que real.

En 2024 la sociedad tendrá su mejor opción en un independiente, cansado de la mentira y la soberbia, el respaldo político no será de nadie, no es explicable porque no llega alguien que deje un legado que la historia registre como bueno.

Este gobierno claro que trasciende porque es de corte socialista-comunista, sin llegar a ser reconocido, porque este país es capitalista. Son los datos de cada quien, es la polémica de clarificar si las decisiones son las mismas para tener controlado a un pueblo que el presidente clasificó con un mee mee.

Hoy es el caso y no se acepta como tal. México es un gran país, merece lo mejor, aunque al corto plazo no tenga otra opción.

Solo nos faltaba un presidente igual a todos, hoy es lo mismo, las decisiones son personales, con un carácter fuerte y sin una oposición de su nivel, el PAN lo intenta y los demás partidos políticos están desaparecidos, comprados diría cualquier analista político.

Son los partidos chicos que viven de la venta de su ideología, incluyo al PRI que perdió a sus líderes ideológicos, hoy los que están son diputados o senadores cobrando sus bonos y su sueldo.

La popularidad política, las cuotas de poder, la inocencia social son temas que se llevan bien desde el gobierno. Morena es un partido que tiende a desaparecer, es una organización sin liderazgo, no tiene bases, fue un instrumento para llegar al poder de un país como el nuestro.

Otorgar todo el poder a un presidente tiene sus consecuencias para la sociedad, el gobernante solamente es un heredero del último emperador en México, Agustín de Iturbide. Será un mal momento en la historia que se cuente dentro de algunas décadas en las escuelas primarias y secundarias.

Un presidente poco intelectual, casado con su propia historia, el anterior fue gris por su falta de talento, el más anterior también, esperemos que el hombre del presidente, Marcelo Ebrard, le ayude como si fueran varios.

El gobierno tiene empleados como siempre, solo que antes tenían nombre. El presidente es todo… Hasta que lo alcance la historia.

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