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José José, el triste

Lic. Héctor Ramón Molinar Apodaca.- La muerte del cantante José José, el Príncipe de la Canción, vino a remontar los momentos que compartió en vida, relacionados con sus adicciones a la ingesta de bebidas embriagantes, así como de las drogas como la cocaína y marihuana.

Incluso recordamos donde narra parte de su vida, en la película producida por Televisa, “Gavilán o Paloma”, cuando todavía estaba casado con Anel, admitiendo su enfermedad de alcoholismo. Así como en diversos programas de televisión, como la reciente serie que se transmite en Netflix con el título “José José”. Sin duda, el Príncipe quiso dejar un testimonio de vida en contra de las adicciones.

En la publicidad empleada por la cadena Telemundo, que se encargó de producir la biografía contada por el finado artista dice así: “José José, un artista de alma atormentada, cuya permanente búsqueda del amor y la gloria, lo llevaron del cielo al infierno de la mano de la música”.

Frases demasiado sensibles, que denotan la triste vida del Príncipe de la Canción, que honra a la que le dio fama mundial “El triste”. José José se retrata como un hombre muy vulnerable como consecuencia de las adicciones, y descuidado en la toma de decisiones respecto a su carrera, pues tuvo empresarios, representantes, amigos y familiares que lo defraudaron.

El tema de las adicciones nos invita a reflexionar sobre el grave daño que ocasiona caer en cualquiera de ellas, así como la falta de programas para la prevención y clínicas especializadas para desintoxicar a los enfermos de alcoholismo y drogadicción.

Carecemos también de especialistas en la materia, a pesar de que nuestro país ocupa los primeros lugares en el consumo de alcohol, cocaína, marihuana y cristal entre otras. No tenemos ni siquiera materia alguna, en las escuelas de ningún nivel, que alerten sobre la sintomatología de las adicciones. En la carrera de Medicina tampoco.

La mayoría de los adolescentes, jóvenes y adultos, desconocen que el consumo de bebidas embriagantes y las drogas, provocan adicción, y la adicción como tal es incurable y mortal. Existen drogas altamente adictivas.

Tampoco saben que un enfermo alcohólico causa problemas de estabilidad emocional en su persona y en las que le rodean en el ámbito familiar y amistades. Que causa daños irreversibles en su salud, como ocurrió con el artista, al perder por completo su voz que le dio a ganar todo lo que quiso, y perdió todo lo que ganó, por la falta de conciencia y buen manejo de sus asuntos, pues careció de lo más importante: la sobriedad.

La Organización Mundial de la Salud ha alertado a México por ser la nación de América con los niveles más altos y peligrosos de consumo de alcohol por persona. Siendo además, el principal factor de riesgos de padecer enfermedades transmitidas por adicciones de los de 15 a 49 años de edad.

Sin embargo, seguimos creciendo enormemente gracias a la propaganda masiva, a la publicitada calidad del producto, a las pautas regionales de ingesta y al doble mensaje que significa su precio y los rituales de bebida ya que igual participa en fiestas que en velorios, en lo tribal y en lo urbano, en lo religioso y en lo cultural.

De tal suerte, que hasta el gobierno impulsa la legalización de la marihuana para el uso recreativo a quien desee consumirla. Utiliza una frase bondadosa en la iniciativa del Legislativo, “uso recreativo”, ocultando el verdadero significado de lo que convierte al ser humano “esclavo o muerto en vida”.

Las autoridades para justificar la inseguridad e impunidad, destacan que la vida nocturna está en su apogeo y que los jóvenes salen a divertirse como señal de que es lo “normal” y que la violencia ha disminuido. La falta de atención y la corrupción de las autoridades de la salud principalmente, impiden una estadística real, respecto a la mortandad por adicciones y la desintegración familiar que ocasiona.

José José para dejar de beber y de consumir drogas, tuvo que pedir ayuda profesional y se apoyó en las mujeres con las que se casó. En múltiples ocasiones ingresó a grupos de Alcohólicos Anónimos y a otros centros de rehabilitación porque tocó un fondo de sufrimiento que lo hizo reaccionar. En entrevistas se quejaba de no poder cantar, pues cada vez su salud se deterioró por tanta sustancia dañina en su cuerpo.

La frustración de ser famoso y considerado como el más grande intérprete de México, que vivió de sus regalías y homenajes pagados, también fue víctima de los que se aprovecharon de su nobleza, porque también tocó fondo económico. Lo más triste es que murió triste. Sin sus hijos José Joel y Marisol a su lado. Como todo buen alcohólico, sin voluntad propia.

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Lic. Héctor Ramón Molinar Apodaca.- La muerte del cantante José José, el Príncipe de la Canción, vino a remontar los momentos que compartió en vida, relacionados con sus adicciones a la ingesta de bebidas embriagantes, así como de las drogas como la cocaína y marihuana.

Incluso recordamos donde narra parte de su vida, en la película producida por Televisa, “Gavilán o Paloma”, cuando todavía estaba casado con Anel, admitiendo su enfermedad de alcoholismo. Así como en diversos programas de televisión, como la reciente serie que se transmite en Netflix con el título “José José”. Sin duda, el Príncipe quiso dejar un testimonio de vida en contra de las adicciones.

En la publicidad empleada por la cadena Telemundo, que se encargó de producir la biografía contada por el finado artista dice así: “José José, un artista de alma atormentada, cuya permanente búsqueda del amor y la gloria, lo llevaron del cielo al infierno de la mano de la música”.

Frases demasiado sensibles, que denotan la triste vida del Príncipe de la Canción, que honra a la que le dio fama mundial “El triste”. José José se retrata como un hombre muy vulnerable como consecuencia de las adicciones, y descuidado en la toma de decisiones respecto a su carrera, pues tuvo empresarios, representantes, amigos y familiares que lo defraudaron.

El tema de las adicciones nos invita a reflexionar sobre el grave daño que ocasiona caer en cualquiera de ellas, así como la falta de programas para la prevención y clínicas especializadas para desintoxicar a los enfermos de alcoholismo y drogadicción.

Carecemos también de especialistas en la materia, a pesar de que nuestro país ocupa los primeros lugares en el consumo de alcohol, cocaína, marihuana y cristal entre otras. No tenemos ni siquiera materia alguna, en las escuelas de ningún nivel, que alerten sobre la sintomatología de las adicciones. En la carrera de Medicina tampoco.

La mayoría de los adolescentes, jóvenes y adultos, desconocen que el consumo de bebidas embriagantes y las drogas, provocan adicción, y la adicción como tal es incurable y mortal. Existen drogas altamente adictivas.

Tampoco saben que un enfermo alcohólico causa problemas de estabilidad emocional en su persona y en las que le rodean en el ámbito familiar y amistades. Que causa daños irreversibles en su salud, como ocurrió con el artista, al perder por completo su voz que le dio a ganar todo lo que quiso, y perdió todo lo que ganó, por la falta de conciencia y buen manejo de sus asuntos, pues careció de lo más importante: la sobriedad.

La Organización Mundial de la Salud ha alertado a México por ser la nación de América con los niveles más altos y peligrosos de consumo de alcohol por persona. Siendo además, el principal factor de riesgos de padecer enfermedades transmitidas por adicciones de los de 15 a 49 años de edad.

Sin embargo, seguimos creciendo enormemente gracias a la propaganda masiva, a la publicitada calidad del producto, a las pautas regionales de ingesta y al doble mensaje que significa su precio y los rituales de bebida ya que igual participa en fiestas que en velorios, en lo tribal y en lo urbano, en lo religioso y en lo cultural.

De tal suerte, que hasta el gobierno impulsa la legalización de la marihuana para el uso recreativo a quien desee consumirla. Utiliza una frase bondadosa en la iniciativa del Legislativo, “uso recreativo”, ocultando el verdadero significado de lo que convierte al ser humano “esclavo o muerto en vida”.

Las autoridades para justificar la inseguridad e impunidad, destacan que la vida nocturna está en su apogeo y que los jóvenes salen a divertirse como señal de que es lo “normal” y que la violencia ha disminuido. La falta de atención y la corrupción de las autoridades de la salud principalmente, impiden una estadística real, respecto a la mortandad por adicciones y la desintegración familiar que ocasiona.

José José para dejar de beber y de consumir drogas, tuvo que pedir ayuda profesional y se apoyó en las mujeres con las que se casó. En múltiples ocasiones ingresó a grupos de Alcohólicos Anónimos y a otros centros de rehabilitación porque tocó un fondo de sufrimiento que lo hizo reaccionar. En entrevistas se quejaba de no poder cantar, pues cada vez su salud se deterioró por tanta sustancia dañina en su cuerpo.

La frustración de ser famoso y considerado como el más grande intérprete de México, que vivió de sus regalías y homenajes pagados, también fue víctima de los que se aprovecharon de su nobleza, porque también tocó fondo económico. Lo más triste es que murió triste. Sin sus hijos José Joel y Marisol a su lado. Como todo buen alcohólico, sin voluntad propia.

Publicaciones Graficas Rafime S. de R. L. (JMB)