El método que trata de forjar una nueva patria

Dr. Arturo Castro.- En este momento se pueden hacer varias reflexiones acerca del pasado, presente y futuro de nuestro país, un pasado lleno de historias escritas y por escribir, pleno de actores sociales con ideas de cambio que hemos visto llegar puntualmente y han sido generadoras de nuevas formas de convivencia solitaria y colectiva.

Somos testigos de una serie de cambios sistemáticos en todos los ámbitos, ello nos da la oportunidad de analizar por esta ocasión qué tipo de país tenemos, cual es nuestra misión para engrandecerlo y cuál es la función de nuestros gobernantes. México es un gran país, tiene lo suyo en este concierto mundial llamado globalización.

Se busca un método para tener acceso a un mayor desarrollo, se busca desde la Revolución Mexicana como resultado de ese movimiento armado que dejo un millón de muertes, el 20% de la población. Se ha pasado por diferentes etapas, algunas gobernadas por el Partido Revolucionario Institucional, otras por el partido Acción Nacional y finalmente la esperanza está con el Movimiento de Regeneración Nacional.

El PRI tuvo una gestión institucionalizada, de plena paz social, de crecimiento y desarrollo acorde a aquellos tiempos que de alguna manera fueron mejores, gobernó 76 años, se crearon muchas instituciones. Fue un sistema electoral pluripartidista disfrazado porque era monopartidista. La corrupción fue su triste pasaje, realmente fue un gran abuso que determinó su final.

El PAN gobernó solo doce años, cambió de régimen el país para permanecer igual, no existió una transformación significativa. México tiene un gobierno con intereses capitalistas porque se basa en la industria y el empleo. Fueron dos sexenios plagados el primero de ocurrencias, de lavadoras de dos patas, de compra de toallas de cuatro mil pesos, de discursos vanos, mediocre tal cual.

El segundo de un gobierno que retó a la delincuencia organizada, tal vez tuvo partido por algún protagonista, no se sabe cómo comenzó esa guerra, pero continúa el país inmerso en una batalla diaria, su iniciador se pasea como en su casa, sin remordimiento alguno, van 31 muertes en Coatzacoalcos en un solo evento de los últimos días. El gobierno no cambió, fue una sucesión partidista denominada PRIAN.

Nuestra patria ha sido objeto de los cambios más disímbolos, de experimentos y de acciones plenamente planeadas, en esta tercera experiencia MORENA con tan solo cinco años de existencia alcanza el poder federal, fundada por el actual presidente de México, de un rebelde del PRI y del PRD, que deseaba ser dueño de algo.

Morena alcanzó el triunfo en 2018 ante una sociedad unida en la frustración de los políticos tradicionales que realmente son los mismos que ostentan el poder en la actualidad. Un gobierno mixto con políticos de todas las ideologías enmarcadas en un socialismo democrático. Son los mismos del México traicionado por la corrupción generalizada. Ahora son políticos santificados y reconocidos como la nueva esperanza.

La edad los delata, Porfirio Muñoz se duerme en la Cámara de Diputados, se le olvida apagar el micrófono cuando se desahoga de sus contrincantes, son los viejos políticos de aquel sistema neoliberalista que hoy se rechaza cotidianamente. Los políticos de antes son los mismos de hoy.

Piensan diferente a como pensaban anteriormente, tienen la verdad histórica del momento, se acomodan cual actores de teatro según el papel encomendado, se busca forjar una nueva patria basada en los ideales de Benito Juárez, de Lázaro Cárdenas, de Hugo Chávez, de tantos luchadores sociales que ejercieron un dominio significativo basado en ideas de cambio.

El método es el debate de siempre, el de pensar en regalar y no ejercer presión para ganarse aquello material que sirve para una mejor vida, plena de bienestar y tranquilidad. El método de hoy es dar dinero a los adultos mayores como pensión universal, no importa si se vive en Las Lomas o en Polanco, regalar dinero a los preparatorianos, a los universitarios, en sí a cualquier público cautivo que pueda regresar el favor del voto en las próximas elecciones.

Las acciones son las de siempre, las realizó el PRI, el PAN hizo lo suyo y hoy MORENA replica a su favor, nada es malo cuando todo mundo lo hace, como enjuiciar una historia escrita bajo una cultura de ofrecer dádivas por votos. En una democracia es básica la atención personal a los ciudadanos.

En lo general es posible que siga esperando apoyos, esto es que los municipios sigan siendo pobres económicamente, son los responsables de la vida en sociedad, de una sociedad que demanda servicios permanentemente.

El método que trata de forjar una nueva patria está en proceso, es a base de una imagen personal discursiva, MORENA no es un partido, es una persona que seguramente pasará a la historia como aquel que derrotó a un régimen en ruptura pero que quiso cambiarlo sin antes intentar reconstruirlo.

El cambio de régimen de palabra es casi imposible de lograrse, decretar que no hay corrupción con los actores de siempre se antoja un tanto cuanto difícil, el método no existe, solo se gobierna con políticas públicas contrarias a los anteriores gobiernos, lo pasado es ineficiente y lo actual es lo que conviene, eso dirán también en sexenios posteriores, gane quien gane.

El mejor método es aquel que se planifica, no el que ocurre a causa de la sensibilidad social de quien gobierna, la sociedad se cansa continuamente de lo mismo con diferente nombre, no cabe duda, es el México de hoy.

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