Las legislaturas en el debate público por el poder político

Dr. Arturo Castro.- En este momento se da una gran activación en el debate público de quienes ostentan las decisiones en el Poder Legislativo y lo quieren refrendar o adquirir a través de acuerdos según los propios actores aunque sean impropios. Los legisladores deben legislar y desde luego hacer política en su tiempo libre.

Deben hacer lo que el gobierno federal hace: trabajar o hacer como que trabajan, convenciendo a la sociedad de que la mejor opción de gobernabilidad es la de hoy, como lo fue el hoy de ayer y el hoy de la década pasada.

La activación de los actores sociales en el pensamiento político nacional, ha llevado al país a la reflexión y un inicio en la adopción de un pensamiento teórico basado en el pragmatismo de las políticas públicas que se ejercen en México en todos los niveles de gobierno.

Existen muchos intentos de volver al absolutismo como hegemonía política de un monopartido, antes ejercido por el Partido Revolucionario Institucional y hoy por el Movimiento de Regeneración Nacional. El debate político se da a través de los actores que conforman al último partido, porque los demás solamente son comparsa como lo fueron antes del PRI.

En México nunca ha habido una oposición real, por ello no existe ahora ningún movimiento de este tipo, los electores con su voto son los que han provocado los cambios a través del sufragio de castigo y no de reconocimiento a las capacidades, la historia personal o de grupo de los actores del momento.

Hoy los legisladores son sujetos de debate público, de denostación social por lo que hacen y no hacen, es el surgimiento de un pensamiento crítico social en base a las demandas de poder político de los grupos parlamentarios locales y en el Congreso de la Unión.

Estas actitudes tienen efectos insospechados en la sociedad que parece no darse cuenta de estas verdaderas explosiones que limitan los horizontes de ciertos políticos porque los partidos como tales negocian las migajas de poder repartido en donde no trasciendan hacia la sociedad y en donde no existe la posibilidad de crecer.

Los diputados de Baja California tomaron la decisión de violar la ley en la elección de Jaime Bonilla, quien fue electo por dos años y los legisladores en uso de supuestas funciones se lo ampliaron a cinco, esta es una torpeza que se pudo haber subsanado si desde el principio se propone una gubernatura de cinco años.

Parece que los diputados dependen de los asesores, que no piensan como ellos y son los que hacen las iniciativas de ley. El aumento del ciclo de mandato estatal es una medida controvertida, ha suscitado fuertes críticas por actores políticos y sociales, ha afectado la buena convivencia de líderes, académicos y partidos opositores.

Bonilla es un gobernador electo de MORENA y fue aumentada su gestión por un congreso panista, es lo raro del ambiente en el que la negociación política o económica no se niega. El Instituto Nacional Electoral lo califica de escandaloso e inaceptable. La decisión afecta el derecho de los ciudadanos a elegir a su gobernante por cierto plazo.

Bonilla es un político de la edad promedio actual, tiene 68 años y es un empresario de medios de comunicación, es un ciudadano nacido en California, pero mexicano por derecho propio.

Por otro lado, la Cámara de Senadores de México eligió como nueva presidenta a Mónica Fernández Balboa, esto se da en un marco de división de los políticos morenistas, ello resume un pleito político por el poder entre Ricardo Monreal y Martí Batres, este último se quería reelegir en el puesto y perdió la votación de su partido 33 votos a 29.

El partido MORENA, en uso de sus facultades partidistas, recomendó que Batres fuera reelegido, los senadores no acataron la resolución aun y cuando el presidente López Obrador les recomendó mesura y disciplina, queda claro que aunque intenta poner orden él mismo pintó su raya con el Poder Legislativo, dándoles la libertad que hoy utilizan en su provecho.

Martí se bajó de la contienda, se retiró frustrado de la votación de elección de la nueva presidencia y aunque sus compañeros le ofrecen solidaridad y hasta cariño, tardará en reponerse y en ubicarse como un senador más de la bola, como los hay tantos innecesarios por perfil o capacidad.

En la Cámara Baja se disputa la presidencia por parte de MORENA y por el PAN, a quien se le consignó previamente la presidencia en una negociación al estilo del neoliberalismo, nadie quiere claudicar en sus convicciones, el presidente actual de la Cámara de Diputados, Porfirio Muñoz Ledo, desea repetir.

Es la nueva mafia del poder que no desea procesos democráticos de renovación sino conservar el poder por el poder mismo, toda una pata de elefante que lo aplasta todo sin reservas.

El ejemplo se da en ambas cámaras de legisladores. Morena quiere todas mías, no MORENA sino los grupos de la élite de poder partidista, México requiere cambios profundos, los está teniendo, aunque sigue preocupando que la imagen gubernamental anda por encima de una ciudadanía en estado de bienestar.

Los políticos continúan gozando de privilegios aunque se diga lo contrario, el presidente López maneja su imagen diaria a costo del erario. Es un presidente igual a los otros, pero con discurso diferente.

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