Sus últimos pertrechos

Raúl Ruiz.- El PRI renueva su dirigencia nacional, y aunque grita a los cuatro vientos que ya cambiaron, que ya son otros, la verdad es que lo único que renuevan son los cargos, con otro personal, pero prácticamente del mismo pelaje.

Me recuerda aquel viejo chiste del borracho que ofreció a su mujer cambiar y no volver a tomar. Luego de un mes sin alcohol vuelve a llegar borracho y ella reclama:

- ¡Mira cómo llegas!, prometiste cambiar. Ser otro.

Y le contesta.

- Es que soy otro, solo que salí igual de borracho.

Hay cuadros muy valiosos en el PRI. Sobre todo los juveniles, pero el historial de 90 años de pillaje y depredación los condena, “sin tocar baranda”, al rechazo popular.

Ayer, lo que quedó del PRI, salió a votar por su dirigencia nacional. No hubo sorpresa, ganó holgadamente Alejandro ‘Alito’ Moreno, y salió derrotada Ivonne Ortega; y obvio, la desconocida, Lorena Piñón.

Con un margen de más un millón de votos sobre su más cercano rival, que en este caso fue Ivonne Ortega, Alejandro Moreno será ungido como el nuevo presidente del PRI nacional.

Con la llegada de ‘Alito’ posiblemente haya el intento por revitalizar al PRI, con los cuadros frescos que aún no traen las mañas ancestrales de sus predecesores, pero la fuerza de los dinosaurios es descomunal. Nunca lo permitirán. De mí se acuerdan. No por nada se acordó la gran bufalada a su favor.

La fuerza juvenil del priismo de hoy, se resisten a ser metidos en el mismo costal de los ratas que medraron con el poder y se volvieron asquerosamente ricos. “No tenemos que pagar por los platos rotos”, han dicho.

Y les creemos, pero ¿Serán capaces de darle el golpe de timón, que requiere su partido para convencer a los que lastimaron? No son muchos, pero sí son reconocidos en sus respectivos estados.

Rescatables, Hiram Hernández Zetina en Chihuahua, Pablo Angulo Briceño, en Campeche; Paul Ospital Carrera, en Querétaro; Tania Larios Pérez, en CDMX; Héctor Virgilio Jaramillo Rojas, regidor actual del PRI en Coacalco; Jesús Elizondo Salazar; David Alfaro Pagaza, en Sonora.

Todos ellos profesionistas, con trayectoria política. Que frisan entre los 21 y 33 años de edad. Hay más, muchos más, pero no tantos como para tomar el partido “por asalto”.

Faltan liderazgos auténticos, con un discurso conmovedor. De otro modo, sufrirán el rechazo hasta que se vuelvan viejos.

Son los últimos pertrechos del tricolor. ¿Será capaz ‘Alito’ de transformar al PRI con estos cuadros? ¿O sepultará sin remedio su franquicia? Son escenarios que nos faltan por descubrir.