Tolerancia, Paciencia y Prudencia

Lic. Héctor Ramón Molinar Apodaca.- Después de sufrir todos los atentados contra la dignidad humana, desde hace quinientos veintisiete años aproximadamente, desde el llamado “Descubrimiento de América”, luego en la Conquista de México, para pasar por la guerra de Independencia, que originó la gran desigualdad de clases sociales, levantando al pueblo en armas con la Revolución Mexicana -bajo el gran engaño del triunfo contra la dictadura-; estamos en la nueva fase de la Cuarta Transformación; como el presidente de México Andrés Manuel López Obrador, considera a su manera de gobernar.

Analizando que durante tantos años, nos hemos transformado en diferentes clases sociales y de sociedad, pues hemos cambiado infinidad de veces y por años los hábitos, las costumbres, nuestra forma de vida y el vocabulario de la lengua española, que ya es latina, precisamente por estar del lado americano, no nos parecemos en nada a nuestros antepasados. Incluyendo el significado de los valores del ser humano, que también ya cambiamos.

Hemos sido testigos del cambio que originan los descubrimientos de la ciencia y la alta tecnología, para vivir en un mundo virtual, donde todo se puede tener y lo increíble se puede lograr. Todas las etapas de vida las cambiamos y transformamos como lo indica la política mundial, que sobrepasa por encima de los pueblos que somos todavía de bajo presupuesto, como para enfrentar las consecuencias de la globalización. El dinero es sinónimo de poder y el poder y el dinero juntos, nos han transformado en autómatas programables de inmediata reposición.

Los partidos políticos, se fundaron para equilibrar la balanza del control que requiere el gobierno en turno. Con la revolución mexicana, se lograron establecer las bases del control absoluto del poder, y hasta utilizando los colores de nuestra insignia patria, con el gran mensaje directo y subliminal de engañar con el sentimiento nacionalista. El partido que se oficializó y truncó el progreso y la educación. Por cierto, siempre de la mano de su primer opositor blanquiazul conservador, que también ya perdió credibilidad con el paso de los años.

Si tratamos de rescatar lo que nos queda desde que Colón llegó a América, pudiéramos sintetizarlo en palabras sencillas cuyo significado es trascendental para armonizar los sentimientos y emociones, que poco a poco se han ido desapareciendo del interior del ser humano. Pues después de tanto luchar y luchar por la justicia tenemos más injusticia. Lo que contradice nuestra existencia y creencia en un poder superior al que hemos dado el nombre de Dios.

Así nos vemos en nuestra sociedad. Somos mexicanos que nos depreciamos los unos con los otros. Aparentemente llenos de amor, pero vacíos por dentro, pues en el mundo exterior donde todos los delitos existen, todos se cometen en México. El país más alto en espiritualidad, según el Papa Juan Pablo II, al que escogió la Virgen Morena para quedarse, y cuyo templo es visitado por millones de personas de todo el mundo.   

Estamos tan mal, que algunos supuestos discípulos de Dios, son procesados judicialmente por abusar de niñas y niños, causando daños irreparables en su vida. Pero también somos los mejores jueces para condenar a los demás sin vernos en el espejo. Adulamos a los criminales de los cárteles y cantamos sus corridos. Sus series televisivas son de gran éxito y con esos programas educamos a las familias mexicanas.

Tolerancia significa, el respeto a los demás por sus opiniones, ideas o actitudes, aunque no coincidan con las propias. ¿Se imaginan si aplicamos este valor, la gran ganancia para avanzar en la comunicación? Porque todavía no sabemos respetar.

Paciencia, es otra gran virtud, que significa tener la capacidad de sufrir y tolerar desgracias y adversidades o cosas molestas u ofensivas con fortaleza, sin quejarse ni rebelarse. Es guardar silencio ante las situaciones desagradables que nos acontecen. Para ello necesitamos enfrentar las adversidades con tenacidad y sin lamentaciones. ¿Se imaginan si los mexicanos fuéramos pacientes?

Prudencia es la capacidad de pensar, ante ciertos acontecimientos o actividades, sobre los riesgos posibles que éstos conllevan, y adecuar o modificar la conducta para no recibir o producir perjuicios innecesarios. Eso es lo que ha faltado para obtener acuerdos favorables a la sociedad en general, jurídicamente organizada.

Tener prudencia es actuar o hablar con cuidado, de forma justa y adecuada, con cautela, con moderación, con previsión y reflexión, con sensatez y precaución para evitar posibles daños, dificultades, males e inconvenientes, y respetar la vida, los sentimientos y las libertades de los demás. Tres palabras sencillas: Tolerancia, Paciencia y Prudencia.