Declaraciones de Monreal

Daniel Valles.- La semana anterior comenté aquí que la carta de renuncia del entonces secretario de Hacienda, señor Carlos Urzúa, iba a mostrar mucho más de lo en ella expresado.

Que saldrían a relucir motivos, nombres y situaciones al interior del equipo de nuestro querido presidente, que para algunos de nosotros no eran obvias, pero que sí nos preguntábamos cómo era posible que habiendo gente que sabe y conoce un tanto de la responsabilidad que tienen, permanecieran impávidos ante las decisiones a todas luces erráticas del presidente López Obrador.

¿Cómo cuáles? Como la cancelación del NAICM, como la pretendida construcción de la refinería de Dos Bocas o el Tren Maya y otras que tienen sumido al país en una situación de falta de credibilidad e incertidumbre, tanto interna como externa.

Situaciones que de no corregirse podrán lograr que México ratifique un trimestre más a la baja en su economía, lo que ya parece ser un hecho y en camino a la recesión económica.

La renuncia de Carlos Urzúa provocó que el senador Ricardo Monreal saliera a declarar en defensa del movimiento al que ahora pertenece, el de la 4T, declaraciones que pretenden ser una apología de su “jefe”, Andrés Manuel López Obrador, con el que ha tenido diferencias serias, las que han sido subsanadas con arreglos políticos que deben haber dejado satisfecho al hoy senador de la república.

El hecho es que con estas declaraciones el senador Monreal deja ver, sin querer, más de lo que Carlos Urzúa mostró con su carta de renuncia. El hoy exsecretario plasma en su carta al menos cinco motivos por los que se separa de la administración federal.

1.- Decisiones de Políticas sin sustento. 2.- Política Económica sin base en evidencia. 3.- Imposición de funcionarios sin conocimiento. 4.- Influyentismo. 5.- Conflicto de Interés.

Además, en entrevista a la revista “Proceso” publicada este domingo pasado, Urzúa revela que son Alfonso Romo y Manuel Bartlett Díaz, dos de los integrantes del gabinete con quienes tuvo “diferencias” que motivaron su renuncia.

Aclara en ella que no estuvo de acuerdo con la cancelación del NAICM en Texcoco ni con la construcción de la refinería en Dos Bocas.

A Romo lo señala como alguien que pone y quita gente en la administración y que lo hace de acuerdo a sus intereses particulares, lo que en caso de ser cierto mostraría un evidente tráfico de influencias y conflicto de intereses al más alto nivel en la administración que habría terminado con la corrupción mexicana desde el 1 de diciembre pasado. (Hoy martes la administración niega todo lo referente a Romo y Vector)

Romo es el Jefe de la Oficina de la Presidencia, un hombre con todo el poder como para lograr, de acuerdo a Urzúa, consolidar proyectos personales desde su posición.

Por su parte, Manuel Bartlett es director de CFE, quien desde la paraestatal ha iniciado demandas para “renegociar” algunas cláusulas de los contratos del gasoducto en los que afirma hay sobreprecios.

El gasoducto se ha venido construyendo por los últimos cinco años por una compañía canadiense que ya terminó la obra. De no pagarla, como pretende Bartlett, se corren riesgos internacionales que ponen en peligro la ya débil credibilidad del país y que podrían costar la no ratificación del T-MEC.

Aparte de que si México pierde la demanda puede dejar sin suministro de gas a la península de Yucatán.

A todo esto, el senador Ricardo Monreal, que es el coordinador de los senadores de Morena en la Cámara Alta, ha dicho que Urzúa ha sido arrogante, incongruente y poco leal para con nuestro querido presidente. Ya que -aquí lo revelador- “Urzúa conocía desde la campaña el plan de cambio de régimen”. (SIC).

También sabía del “compromiso” de detener la construcción del NAICM en Texcoco y la construcción de la refinería en Dos Bocas. Y que si no estaba de acuerdo, no debía haber aceptado ser secretario de Hacienda. (Fuente: Notimex, 15-07-2019)

Esta declaración del senador Monreal, a mi entender, muestra que sin importar lo que la nueva administración encontrara al recibir la saliente, cancelar toda obra y todo plan anterior era el proyecto a seguir. Y lo iban a llevar a cabo.

Si en las obras encontraban o no corrupción eso no era importante. La 4T usaría el concepto como una auténtica “caja china”, para llevar a cabo la cancelación de las obras y cumplir con los compromisos que tenían.

Eso entiendo entre líneas de lo que el senador declara. Díganme que me equivoco o lo que quieran, pero eso es lo que desde el inicio de la administración de la 4T se ha especulado por quienes hoy son etiquetados de “neoliberales o fifís”.

El senador Monreal, dicho sea de paso, es sin duda uno de los principales suspirantes por la candidatura presidencial de la siguiente elección presidencial. Juntamente con nuestro flamante canciller, Marcelo Ebrard Casaubón.

Y Carlos Urzúa, él ya es un contrincante menos, al que han calificado de Neoliberal, como a todos los que no están de acuerdo con la 4T. Ahí El Meollo del Asunto.

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