Cuarenta y dos años

Lic. Héctor Ramón Molinar Apodaca*.- Nunca se ha ido la violencia del país. Bien lo predijeron los analistas psicólogos, psiquiatras y especialistas en victimología, que mientras no se apliquen medios preventivos y de apoyo a las familias que han sufrido violencia extrema, como el asesinato de un ser querido, extorsión, secuestro, tortura, desaparición forzada de personas, violaciones, abusos sexuales, entre otros delitos, tiende a aumentar la violencia en los mismos términos que lo sufrieron.

Es la herencia del mal gobierno que heredamos desde Luis Echeverría Álvarez y que remataron Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto. Cuarenta y dos años México en la crisis delincuencial y económica, que hemos venido sufriendo ante mandatarios serviles de la ultraderecha y del crimen organizado. Pues han crecido los capos del narcotráfico a través de estos sexenios, dejando a merced del crimen organizado a la sociedad entera y valiéndose los titulares del Poder Ejecutivo, para enriquecerse a costa de los mexicanos productivos del país.

Tenemos cuarenta y dos años con presidentes de la república deshonestos, que desde la cúpula del poder se adueñaron del país, y han comprado voluntades de todos los partidos políticos, que ellos mismos iniciaron con sus amigos y familiares, para aparentar la falsa democracia inexistente.

El PRI y el PAN se volvieron socios y controlaron gobernadores y presidentes municipales. Luego llegó el PRD que más o menos balanceó a la democracia, evolucionando así el sistema electoral del país. Movimiento Ciudadano, anteriormente conocido como Convergencia, ha sido otro partido político que se acomoda a los intereses del mejor postor, además de utilizarlo como franquicia política ilegal.

El comodín Verde, que con este color se ha enriquecido pero de billetes verdes. El cinismo, es lo que garantiza que este partido político siga siendo parte del juego democrático, mediante la manipulación de jóvenes en el país. Hasta hoy no ha contribuido en nada positivo para mejorar, sino todo lo contrario, es uno más aliado al poder nefasto desde que se constituyó, con capital farmacéutico principalmente.

Luego llegó el partido de la Gordillo denominado Nueva Alianza, de maestros comprados y alineados al poder de convocatoria y que durante décadas manipulan la educación a su antojo. Todos financiados con dinero del pueblo.

También a MORENA, cuyo fundador es un hombre honesto y trabajador por la política nacional, como lo es Andrés Manuel López Obrador, pero cuyos afiliados son experredistas en su mayoría, además de los que se han aprovechado del tiempo y circunstancias en la transición del poder, han incursionado a este partido político para no perder su estancia en el poder.

No se puede pedir democracia a la corrupción. No se puede vivir con armonía y paz social entre balazos, droga y alcohol. No se puede disfrutar de la familia que vive bajo el temor constante de ser víctima de delincuentes, que andan en la calle bajo el amparo de la policía y ejército corruptos.

No se puede estudiar con valores y principios porque ya no existen, la Suprema Corte de Justicia de la Nación los eliminó del diccionario para darle paso a los derechos humanos, cuya interpretación está en manos de corruptos disfrazados de Ministros.

El presidente de la República, AMLO, sueña que con los mexicanos que todavía creemos en él, transformará al país; pues es sin duda un luchador incansable de la democracia del siglo XXI. Es la esperanza de mexicanos honestos que habitamos este país, construyendo día a día con ejemplo y dedicación en nuestros quehaceres y diversas profesiones.

Ya no sé si somos más los buenos o los malos, porque es difícil describir o definir quién es quién. Desde que ya no existe limitación en el comportamiento humano, ante el libre desarrollo de la personalidad, hemos dejado atrás la educación tradicional y en poco tiempo desaparecerán el bien y el mal como tales, pues es cuestión de vivir y dejar vivir.

Sin embargo, y volviendo al punto de la violencia, más que nunca estamos a merced de los criminales. Los delincuentes han superado a los gobiernos de las tres esferas y dominan en el bajo mundo. Los feminicidios, los crímenes de estudiantes, los abusos sexuales a menores, los asesinatos a periodistas son notas de todos los días.

Me abstengo de poner nombres de víctimas inocentes, pero ya sabemos quiénes son. La triste realidad es que ya nos acostumbramos a vivir en el infierno. El presidente nos necesita a todos para combatir a la corrupción, tomemos su palabra y hagamos acción por México.

 

* Especialista en Gestión de Conflictos y Mediación.