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Exhorto al Ejecutivo federal

Daniel Valles.- La vida en las ciudades fronterizas no tiene comparación al resto de las ciudades del país. Cada quien puede decir si eso es bueno o es malo.

Yo digo que tenemos lo mejor de dos mundos. Las bondades de lo que nuestro país es y consume, más la excelente calidad y precios de las mercancías que se venden en los Estados Unidos. Siempre he vivido en la frontera. Se puede decir que soy un experto en ello.

La gente del interior del país siempre está queriendo ir a EU. Van a la “fayuca” dicen. Vienen a la frontera. Se establecen, van, compran lo que pueden y quieren. Regresan. Van otra vez y así lo hacen varias veces al año. Todo lo que saben es dónde quedan las tiendas. Nada más.

No saben en el centro del país que todos los días hay miles de personas que cruzan para ir a trabajar a los Estados Unidos. Viven en México. Están “emigrados”. Tienen una tarjeta verde o “Green card” que les permite hacer eso.

Técnicamente deben de vivir allá. Pero por décadas les han tolerado que crucen diariamente. Que vayan y vengan. Ganan dólares, gastan pesos.

Y qué decir de la gente que estudia en las escuelas americanas. Miles de estudiantes atienden las clases “del otro lado”, desde primaria hasta universidad. Solamente en la Universidad de Texas en El Paso son más de 1,500 estudiantes que asisten.

Y de allá para acá, es decir, de EU a México, la gente viene a comprar abarrotes, café, al doctor, al dentista, a cortarse el pelo, a comer, a visitar familia, a consumir en los “centros de diversión”. Cientos o miles de personas hacen esto cada semana.

Están acostumbrados a la vida fronteriza, la que sabemos nos toma determinado número de minutos para cruzar de un país a otro. 30, 60, 90, máximo. ¡Pero no 4 horas! Y menos diariamente.

Lo que ha sucedido por los dos meses es que el tráfico de vehículos como de peatones se ha detenido, provocando largas filas. ¿Y qué decir de la Industria maquiladora, principal motor económico de Ciudad Juárez? Que está a punto de colapsar.

Una industria que tiene funcionando de manera muy aceptable más de 50 años sin contratiempo alguno. Hasta marzo de este año cuando Ciudad Juárez, como otras ciudades fronterizas mexicanas, empezaron a recibir a miles de “migrantes” que han entrado por la frontera sur, con la anuencia de las autoridades mexicanas.

Alegando que es el derecho de todo ser humano buscar una mejoría de vida. Y tendrán razón. La cosa es que entraron como “Pedro por su casa”, atestando las ciudades como Juárez, que no están listan de manera alguna para recibir a tantas personas que no están de paso, sino semifijas.

No ha habido presupuesto que alcance. En Ciudad Juárez se calcula que hemos recibido 14 mil personas. ¿Qué hacen? Esperar a que sean atendidas por las autoridades americanas para que les tramiten su ingreso como refugiados o asilados en EU.

El gobierno americano removió a más de 700 agentes fronterizos que se encargaban de atender las necesidades de los puentes para la gente que aquí vivimos y eso ocasionó las largas filas y los retrasos.

Miles de millones de dólares en pérdidas para la industria maquiladora al casi detener el cruce de 18 mil camiones con sus plataformas conteniendo producto terminado rumbo a las plantas “gemelas” en EU, así como el comercio de las dos ciudades.

La gente ya no cruza como antes, los estudiantes se quedan a dormir en El Paso y los “paseños” no vienen a Juárez para no batallar en las largas filas, caos que se veía venir.

Es por ello que ante la situación que estamos viviendo, la diputada local Marisela Terrazas Muñoz presenta un exhorto respetuoso al presidente de la república, Lic. Andrés Manuel López Obrador, para que a través de las instancias competentes, realice una coordinación estratégica con las autoridades estadounidenses en el tema migratorio y comercial,.

Con el propósito de buscar una solución a los problemas económicos, laborales y sociales que el cierre de fronteras ha provocado en ambos países.

En la exposición de motivos la diputada ofrece datos duros y no solo razones, como las que quien escribe manifiesta. Cito el documento: “Actualmente las maquiladoras de Juárez aportan 40 billones de dólares a la economía del país vecino, en caso de que los puentes cerrarán un día y medio la planta de Toyota de San Antonio cerraría.

“El cruce entre fronteras que se realiza en El Paso, representa 9 billones de dólares para Estados Unidos al año. Lo que se traduce a 240 millones de dólares por día de esto 21 millones de dólares por día se quedan en El Paso.

“Por lo que respecta a México, las pérdidas económicas por los cierres fronterizos resultarían catastróficas. México exporta cada año 450,000 millones de dólares, de eso, 80% se va a EU y de eso, 80% se hace por transporte terrestre.

Por lo que un cierre de cada garita podría tener consecuencias negativas en los diversos sectores de la economía mexicana, donde se generarían graves daños a la industria maquiladora mexicana, de la que dependen 3 millones de empleos, por el paro total de líneas de producción.

“Sin mencionar la afectación en el sector agroalimentario que está en riesgo de registrar pérdidas de 127 millones de dólares al día; el aguacate, jitomate, cerveza, maíz y las carnes serían los principales productos involucrados”.

La situación se presenta muy difícil. Porque ni uno ni otro gobierno han manifestado voluntad política, menos pragmática para solucionar un problema que está “amenazando de muerte” la manera como vivimos en Ciudad Juárez y El Paso.

Se entiende y se simpatiza con la situación de los migrantes, que no hemos descrito aquí. Pero no puede ni debe ser posible que se anteponga el interés de los migrantes sobre de quienes hemos forjado esta comunidad de Juárez-El Paso.

Que por negligencia, desinterés o por firmar acuerdos internacionales, los nacionales tengamos que ver derrumbados o deshechos los esfuerzos de toda una vida.

Este exhorto a nuestro querido presidente, va acompañado de la labor que las Cámaras de Comercio, como de INDEX hacen para evitar el colapso.

Espero y logren llamar la atención, pues de no hacerlo y de no provocar un cambio en las políticas de EU hacia los fronterizos y los migrantes, estamos destinados a perder nuestra industria, nuestro comercio y nuestra ciudad. No exagero, Todos sabemos cuál es, El Meollo de este asunto.

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Daniel Valles.- La vida en las ciudades fronterizas no tiene comparación al resto de las ciudades del país. Cada quien puede decir si eso es bueno o es malo.

Yo digo que tenemos lo mejor de dos mundos. Las bondades de lo que nuestro país es y consume, más la excelente calidad y precios de las mercancías que se venden en los Estados Unidos. Siempre he vivido en la frontera. Se puede decir que soy un experto en ello.

La gente del interior del país siempre está queriendo ir a EU. Van a la “fayuca” dicen. Vienen a la frontera. Se establecen, van, compran lo que pueden y quieren. Regresan. Van otra vez y así lo hacen varias veces al año. Todo lo que saben es dónde quedan las tiendas. Nada más.

No saben en el centro del país que todos los días hay miles de personas que cruzan para ir a trabajar a los Estados Unidos. Viven en México. Están “emigrados”. Tienen una tarjeta verde o “Green card” que les permite hacer eso.

Técnicamente deben de vivir allá. Pero por décadas les han tolerado que crucen diariamente. Que vayan y vengan. Ganan dólares, gastan pesos.

Y qué decir de la gente que estudia en las escuelas americanas. Miles de estudiantes atienden las clases “del otro lado”, desde primaria hasta universidad. Solamente en la Universidad de Texas en El Paso son más de 1,500 estudiantes que asisten.

Y de allá para acá, es decir, de EU a México, la gente viene a comprar abarrotes, café, al doctor, al dentista, a cortarse el pelo, a comer, a visitar familia, a consumir en los “centros de diversión”. Cientos o miles de personas hacen esto cada semana.

Están acostumbrados a la vida fronteriza, la que sabemos nos toma determinado número de minutos para cruzar de un país a otro. 30, 60, 90, máximo. ¡Pero no 4 horas! Y menos diariamente.

Lo que ha sucedido por los dos meses es que el tráfico de vehículos como de peatones se ha detenido, provocando largas filas. ¿Y qué decir de la Industria maquiladora, principal motor económico de Ciudad Juárez? Que está a punto de colapsar.

Una industria que tiene funcionando de manera muy aceptable más de 50 años sin contratiempo alguno. Hasta marzo de este año cuando Ciudad Juárez, como otras ciudades fronterizas mexicanas, empezaron a recibir a miles de “migrantes” que han entrado por la frontera sur, con la anuencia de las autoridades mexicanas.

Alegando que es el derecho de todo ser humano buscar una mejoría de vida. Y tendrán razón. La cosa es que entraron como “Pedro por su casa”, atestando las ciudades como Juárez, que no están listan de manera alguna para recibir a tantas personas que no están de paso, sino semifijas.

No ha habido presupuesto que alcance. En Ciudad Juárez se calcula que hemos recibido 14 mil personas. ¿Qué hacen? Esperar a que sean atendidas por las autoridades americanas para que les tramiten su ingreso como refugiados o asilados en EU.

El gobierno americano removió a más de 700 agentes fronterizos que se encargaban de atender las necesidades de los puentes para la gente que aquí vivimos y eso ocasionó las largas filas y los retrasos.

Miles de millones de dólares en pérdidas para la industria maquiladora al casi detener el cruce de 18 mil camiones con sus plataformas conteniendo producto terminado rumbo a las plantas “gemelas” en EU, así como el comercio de las dos ciudades.

La gente ya no cruza como antes, los estudiantes se quedan a dormir en El Paso y los “paseños” no vienen a Juárez para no batallar en las largas filas, caos que se veía venir.

Es por ello que ante la situación que estamos viviendo, la diputada local Marisela Terrazas Muñoz presenta un exhorto respetuoso al presidente de la república, Lic. Andrés Manuel López Obrador, para que a través de las instancias competentes, realice una coordinación estratégica con las autoridades estadounidenses en el tema migratorio y comercial,.

Con el propósito de buscar una solución a los problemas económicos, laborales y sociales que el cierre de fronteras ha provocado en ambos países.

En la exposición de motivos la diputada ofrece datos duros y no solo razones, como las que quien escribe manifiesta. Cito el documento: “Actualmente las maquiladoras de Juárez aportan 40 billones de dólares a la economía del país vecino, en caso de que los puentes cerrarán un día y medio la planta de Toyota de San Antonio cerraría.

“El cruce entre fronteras que se realiza en El Paso, representa 9 billones de dólares para Estados Unidos al año. Lo que se traduce a 240 millones de dólares por día de esto 21 millones de dólares por día se quedan en El Paso.

“Por lo que respecta a México, las pérdidas económicas por los cierres fronterizos resultarían catastróficas. México exporta cada año 450,000 millones de dólares, de eso, 80% se va a EU y de eso, 80% se hace por transporte terrestre.

Por lo que un cierre de cada garita podría tener consecuencias negativas en los diversos sectores de la economía mexicana, donde se generarían graves daños a la industria maquiladora mexicana, de la que dependen 3 millones de empleos, por el paro total de líneas de producción.

“Sin mencionar la afectación en el sector agroalimentario que está en riesgo de registrar pérdidas de 127 millones de dólares al día; el aguacate, jitomate, cerveza, maíz y las carnes serían los principales productos involucrados”.

La situación se presenta muy difícil. Porque ni uno ni otro gobierno han manifestado voluntad política, menos pragmática para solucionar un problema que está “amenazando de muerte” la manera como vivimos en Ciudad Juárez y El Paso.

Se entiende y se simpatiza con la situación de los migrantes, que no hemos descrito aquí. Pero no puede ni debe ser posible que se anteponga el interés de los migrantes sobre de quienes hemos forjado esta comunidad de Juárez-El Paso.

Que por negligencia, desinterés o por firmar acuerdos internacionales, los nacionales tengamos que ver derrumbados o deshechos los esfuerzos de toda una vida.

Este exhorto a nuestro querido presidente, va acompañado de la labor que las Cámaras de Comercio, como de INDEX hacen para evitar el colapso.

Espero y logren llamar la atención, pues de no hacerlo y de no provocar un cambio en las políticas de EU hacia los fronterizos y los migrantes, estamos destinados a perder nuestra industria, nuestro comercio y nuestra ciudad. No exagero, Todos sabemos cuál es, El Meollo de este asunto.

Publicaciones Graficas Rafime S. de R. L. (JMB)