El Federalismo

Candelario González Villa.- El de México no es un pueblo unitario, sino más bien una federación de pueblos y culturas unidas por la historia en una misma nación. Por eso nuestro estado es federal.

El federalismo no fue una mera ocurrencia en México, sino un hecho histórico que se registró en un enorme país con una escasa población. Cuando México nació a la vida independiente tenía vastísimas extensiones muy poco pobladas que no obstante, contaban con poblaciones locales muy activas y demandantes, muchas de las cuales habían combatido por la independencia.

Fue así que en 1823, las provincias de Jalisco, Oaxaca, Yucatán y Zacatecas proclamaron sus gobiernos locales y llamaron al resto de las provincias del país a establecer en México una República Federal. Una vez triunfante la causa federalista, la primera Constitución del México independiente, la de 1824, instauró en el país el régimen federalista.

El federalismo resulta la forma más democrática de organización del Estado nacional porque es una organización que viene desde las profundidades de la nación de las comunidades y localidades en las que viven los pueblos. Es allí donde los ciudadanos actúan diariamente y luchan por sus intereses. Una república federal tiene que organizarse tomando en cuenta todas sus exigencias y buscar la manera de que éstas queden representadas en el poder federal que las unifica a todas.

Alexis de Tocqueville, estudioso de la democracia estadounidense, decía que hay una escuela que va de abajo hacia arriba: primero es la comunidad, luego el estado y al final la federación.

Eso fue lo que nuestros padres libertadores hicieron al conformar nuestra primera república federal y democrática. Se entiende que las comunidades (las localidades) organizan a sus estados, las futuras entidades soberanas dentro de la república federal, dándose su propio gobierno en el municipio y sus ayuntamientos y representándose todas en el poder local, estatal. Los estados, a su vez, organizan al estado nacional, federalista, en el que todos los estados y sus comunidades están plenamente representados. Este proyecto cuajó en la Constitución del Estado moderno en México.

La democracia debe formarse desde la base, desde las comunidades de los municipios, las que deben dejar de ser simples demarcaciones administrativas de los estados para convertirse en organizaciones ciudadanas fundadoras de los poderes estatales.

La verdadera democracia comienza por el fortalecimiento de las comunas municipales, donde los ciudadanos viven, conviven y luchan por la existencia. Deben garantizarse el Cabildo Abierto y su integración al abrir el espacio a la participación de las expresiones locales y propias de cada demarcación.

De esta forma, la desigualdad regional es uno de los retos fundamentales del federalismo. La refundación democrática del Estado federal debe comenzar desde el municipio e incluir el reconocimiento del derecho a la autonomía de los pueblos indígenas.

Deben abolirse todas las formas de sujeción de los municipios al poder de los estados. Ya no deben ser las legislaturas las que dicten a los municipios sus leyes orgánicas. Esa facultad debe darse a ellos mismos y cada uno debe decidir cómo gobernarse, atendiendo siempre a los lineamientos de las constituciones estatales y, sobre todo, la Constitución federal.

Los estados de la federación, a su vez, se entienden como entidades fundadoras de la república y las enumera el artículo 43 de nuestra Carta Magna. Entre ellas se cuenta al Distrito Federal, asiento de los poderes de la Unión.

En un auténtico estado federal, son soberanos lo mismo los municipios que los estados, porque son la expresión de la voluntad de sus comunidades de ciudadanos. Por eso un estado federal no puede funcionar si no es totalmente democrático, de manera que la voluntad del pueblo pueda fluir de abajo hacia arriba y manifestarse en actos soberanos de decisión política. La diversidad de soberanías (comunal, local y federal) solamente es un asunto de competencias que deben complementarse a la perfección.

Si Javier Corral pelea contra el gobierno federal por la autonomía de los estados, debería entender también que dentro de las entidades federativas se debe respetar la autonomía municipal, pero eso es algo que el gobernador de Chihuahua ignora metiendo las manos en los cabildos para que se haga lo que él desea y manda. ¿Entonces cómo pretende defender algo que él mismo pisotea?

Más en esta categoría: « Primera andanada En la Hoguera »