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Debates… ¿Sirven?

Candelario González Villa.- En vísperas del tercer debate, entre politólogos, intelectuales, analistas y los todólogos orgánicos crece la expectativa e inclusive emiten pronósticos adversos para los candidatos.

En los anteriores “debates”, los candidatos solamente exhibieron sus miserias culturales y sobre todo su insolvencia ética y moral. Solamente podemos concluir que la inmadurez política de la sociedad no descubrió la burla que les recetaron José Antonio Meade y Ricardo Anaya, quienes entre burla y cinismo descargaron falsas promesas que no se pueden llamar propuestas, pero cierto es que la ciudadanía dejó de creer en los políticos y precisamente eso son estos personajes operadores del programa neoliberal que está pulverizando a la sociedad en la pobreza.

Lo grave es la pérdida de Estado-Gobierno. En las instituciones gubernamentales perdieron su esencia, hoy mal administran al sector que les corresponde, sea educación, seguridad, salud o laboral. El Estado Mexicano se ha convertido solo en la oficina de negocios del sector privado.

A continuación transcribo apartes de una nota del analista Rolando Cordera Campos, publicada en La Jornada el pasado 3 de junio, quien expone que los candidatos a la Presidencia de la Nación no cumplieron con las expectativas que la sociedad espera y merece.

“No sirven para eso los debates, se desgañitan los expertos y los no tan escondidos publicistas que parecen dominar el panorama discursivo de nuestra pluralidad política en explicárnoslo. Tampoco, a juzgar por los resultados demoscópicos, sirven para mayor cosa en materia de (re) definir las preferencias ciudadanas. Sí han servido, qué duda cabe, para hacer evidente nuestra pobreza retórica y la práctica ausencia de experiencia y cultura del debate.

“Lo nuestro, nos dicen los candidatos, está en otra parte y sus reinos, todavía imaginarios, son de otro mundo: ya verán, parecen querer decirnos cuando optan por un desplante que sobre la marcha alguno de ellos consideró útil para marcar la diferencia o darle un uppercut al adversario. (…)

Deberíamos esperar y reclamar, de quienes pretenden gobernar el Estado y conducir la sociedad, alguna toma de posición ante esta dura problemática. La democracia se nos presenta hoy no solo como camino deseado y deseable, sino como problema, según fórmula feliz de José Woldenberg y lo mismo podemos decir de la economía entendida como un complejo de producción, distribución y poder: no es más la plataforma para soñar con nuevas y audaces modernizaciones, sino una encrucijada debajo de la cual no se ve hoy nada más que interminables abismos.

“Las palabras presidenciales de hace unos días, rechazando que suframos una crisis económica y llamando al optimismo, no encontraron la desembocadura adecuada: que, en efecto, no se trata de una coyuntura crítica, sino de algo más ominoso, un sendero sometido a un cuasi estancamiento cuyo ritmo es insatisfactorio. Sobre todo si el mirador que escogemos es el cúmulo de necesidades sociales insatisfechas y la carencia abrumadora de accesos y garantías al disfrute de los bienes públicos indispensables para una vida digna, no digamos moderna.

“Este es el cuadro que conspira contra la política democrática y un buen gobierno, y es frente a él que los candidatos deberían arriesgar tesis y propuestas congruentes. No solo para los grandes destinos y avenidas del desarrollo, el bienestar y nuestro lugar en el mundo, sino para lo inmediato que se ha vuelto fundamental: la inseguridad ciudadana y social; la salud oportuna y suficiente; la educación como aprendizaje y formación de ciudadanía republicana.

“Es decir, lo que se dejó de atender y cuidar por décadas y hoy se ha vuelto un remolino que, contra lo que cantaba un corrido, no nos ‘alevanta’, sino nos hunde.

“Por esto y más, hay que ir al debate y reclamar una deliberación ambiciosa; crítica y sin ambages, pero también consciente de la productividad de un diálogo que, para serlo, supone el reconocimiento y la valoración del otro, de los otros…”

(https://www.jornada.com.mx/2018/06/03/politica/015a2pol)