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La Educación debe ser primero

Cruz Pérez Cuéllar.- Cuando un gobierno no es capaz de responder a las necesidades mínimas de los ciudadanos entendemos que estamos ante un gobierno inútil, que si no puede con lo menos, se sabe por lógica, que tampoco podrá con lo más; es decir, con los problemas que representan un mayor desafío a la administración pública, como en el caso del estado Chihuahua, donde resalta a todas luces la inseguridad, la ausencia total de desarrollo de infraestructura y programas eficaces que atiendan el problema social.

Pero vamos por partes. La incapacidad económica de un gobierno, por ejemplo, para atender determinado conflicto, podría justificarse ante la imposibilidad de éste para recaudar fondos, ante un desfalco total donde no tuviera condiciones para allegarse de más recursos, frente al abandono absoluto de otros entes gubernamentales (como la federación) para hacerse de cierto capital con el cual enfrentar las necesidades de la administración pública.

Pero el caso es que en este 2018, el gobierno del Estado de Chihuahua ejerce un presupuesto de más de 66 mil millones de pesos, de los cuales sí recibe apoyo del ente federal con más de 22 mil millones en “Participaciones federales” y más de 20 mil millones de pesos en “Aportaciones federales”, además de 7 mil millones de “Convenios federales”; el resto del monto se obtiene vía impuestos y servicios.

Sobre este recurso, con mucha antelación se elabora un presupuesto en el cual se asigna una cantidad específica a los distintos rubros, como son la seguridad, obra pública, desarrollo social, salud, desarrollo económico, educación, entre muchos otros. Cada uno ya tiene establecido un monto desde el año pasado, con lo que se supone deberán funcionar con regularidad. Cada gobernante le dedica más o menos recursos al rubro de su preferencia, cada  administración favorece o desprotege a cierto sector, según su conveniencia política, según sus planes electorales. Está claro que en el presente quinquenio, en Chihuahua, existe una desatención, un desprecio por el sector magisterial, al cual no se le da su lugar, se le ignora, y aún peor: se le confronta, se le humilla.

A pesar de existir en el Presupuesto de Egresos del estado una cantidad determinada para pagar la nómina de los maestros y atender las necesidades del sector educativo, los trabajadores de la Educación, como nunca, están saliendo a las calles a reclamar su paga, algunos de ellos, con más de un año sin sueldo, los más desafortunados hasta un año y medio; los menos peores, 6 meses. Una situación que verdaderamente lacera a ese sector, y por lo tanto a miles de estudiantes de nivel básico, que ven mermadas sus clases por el justo reclamo que hacen sus profesores.

El problema no es exclusivo de la capital, son muy frecuentes las marchas y manifestaciones en Ciudad Juárez, en Hidalgo del Parral, Delicias y Cuauhtémoc, las urbes de mayor población del estado.  

Claro que las quejas no solo se centran en ese problema de falta de pago, que es suficiente para permanecer en protesta continua, sino que a eso hay que añadirle la retención y cancelación de prestaciones que durante décadas de luchas los maestros habían ganado, además de la violación sistemática a la Ley de Servicio Profesional Docente, cuyos derechos y responsabilidades las autoridades educativas de Chihuahua se los pasan por el arco del triunfo, aplicando la única ley que entienden, la de ellos mismos: la personal. 

De buenas a primeras interrumpen el calendario para someter a los maestros a una serie de pruebas y exámenes a fin de condicionarles las plazas, así como las direcciones y demás cargos administrativos. Es absurdo cómo esta administración que venía supuestamente a implantar un verdadero gobierno democrático, resultó igual o peor que las anteriores en este tema, donde en su defensa hablan de la aplicación de la ley actual de Servicio Profesional Docente, quieren agarrar parejo y someter a dicha norma a todos por igual, cuando los tres poderes constitucionales advierten que “ninguna ley es retroactiva” y por lo tanto no es aplicable a los maestros que años atrás se ganaron su plaza o posición bajo otro método.

El secretario de Educación, Pablo Cuarón Galindo, ha dado muestras notorias de incapacidad para seguir al frente de dicha cartera, no únicamente no resuelve el problema sino que lo agrava con declaraciones, muchas de ellas ofensivas, y acciones pasivas, burocráticas y hasta contrarias a las necesidades de los maestros.

Urge en este rubro una recomposición de la estructura gubernamental, de lo contrario, esta crisis en el sector educativo, en los primeros dos años de la administración estatal, pasará en breve a un caos, en el que no habrá discursos elocuentes ni medidas a medias que lo contengan; requiere de una acción contundente ahora y que de una vez por todas se coloque al frente de la Secretaría de Educación a un servidor público que entienda el problema de fondo del sector magisterial en Chihuahua y en el país, que sea un servidor y no se venga a servir de los maestros.

Todavía recuerdo aquella oferta de campaña del ahora gobernador Javier Corral, en la que se comprometía a respetar las condiciones salariales de los maestros, de mejorar sus prestaciones, ampliar la infraestructura educativa en el estado, pero no, como ha sucedido con muchas de sus promesas campañeras que se quedaron únicamente en el anecdotario, pero no llegaron a cristalizarse, por el contrario se ha vuelto en contra de los maestros, tratándolos de una manera indigna para ese sector que tanto necesita de su gobierno; les retiene el sueldo y prestaciones argumentando alguna de sus fobias en contra de la federación o contra el exgobernador, demostrando desorganización e incapacidad para gobernar.

La situación no es privativa de ese sector, también la padecen los empresarios, que están a la espera de mayor inversión del estado, de los constructores que nomás no ven obra pública donde poder continuar con sus negocios; la situación de incertidumbre se palpa en el sector Salud, donde el desabasto de medicamentos, la falta de inversión en equipo e infraestructura, entre otros, ha hecho que también los galenos y trabajadores de ese sector salgan a manifestarse; son pocos los medios de comunicación que mantienen una buena relación con el gobierno de Corral, se conoce muy bien el trato indigno que les da a unos y el privilegiado a otros.

Las constantes controversias por la invasión a su independencia, es otro tema que ha prendido varios focos rojos. Tan solo con los casos del Tribunal Superior de Justicia y el Ichitaip se puede dar cuenta de cómo anda la cosa en ese terreno, en el primer caso fue una corte federal la que consideró invasión de poderes.

En fin, la lista es muy larga, pero el rubro de Educación, me parece que es uno de los más sensibles que merece atención, y una pronta solución. Los afanes del gobernador por atraer la atención de la federación y de todo mundo nos está llevando a un estado de indefensión, y me parece que el mensaje a este gobierno le quedará claro el 1 de julio, cuando los ciudadanos desengañados, decepcionados por sus políticas electoreras salgan a las urnas y voten por otra opción distinta a la del partido en el poder.

Sugerencias y comentarios favor de hacérmelos llegar a mi correo: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.