Cloudy

9°C

Cloudy

Clima:

¿Armagedón?

Dr. Fernando Antonio Herrera Martínez.- Hay nerviosismo en el mercado cambiario por la hostilidad del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, hacia México, la cual se materializa a través de las propuestas de sus negociadores en la cuarta ronda de la renegociación del TLC.

Se sabe que los negociadores oficiales de Washington siguen instrucciones precisas del presidente, aunque ellos saben, al igual que Trump, que el empresariado norteamericano está a disgusto con las pretensiones oficiales en esas reuniones. La única buena noticia es que Canadá ya afirmó que irá con México, independientemente de que lo haga Estados Unidos o no.

Otra cuestión que debemos tener en cuenta es que si el tratado se cancela, sin que México se levante de la mesa; es decir, por decisión unilateral de EU, ellos pierden, aunque no quiere decir que México gane.

Lo que sí es cierto es que el intercambio comercial seguiría, pero bajo las reglas de la Organización Mundial de Comercio (OMC) que no pegaría tanto a nuestro comercio con los Estados Unidos, salvo en la exportación de vehículos, principalmente en pick ups, donde tendríamos que asumir aranceles de hasta 25 por ciento.

Pero, para no hacerle el cuento largo, supongamos, sin conceder, que se cancela el TLC. ¿Qué pasaría? México ha estado creciendo a ritmos de 2 por ciento o un poco más, pues, entonces de suceder lo que estamos comentado podríamos perder en los dos primeros años un punto y medio en crecimiento, que es mucho, pero no como para angustiarse de manera generalizada, aunque sí de forma particular en algunos sectores.

Ahora bien, es posible que en esos dos primeros años se lograra un tratado bilateral entre Estados Unidos y México, con lo cual podrían conseguirse términos en los que podamos regresar al crecimiento. Lo que sí debe quedarnos claro es que no debemos seguir tan dependientes de ese tratado y que hay que incentivar los otros tratados que se han firmado y que al día de hoy han sido letra muerta.

En cuanto a los Estados Unidos, la cancelación del tratado metería en serios problemas a sectores muy sensibles e importantes para su economía, pues para traer sus productos a México tendrían que pagar aranceles muy altos y eso los sacaría del mercado al encarecerse sus productos; ejemplo, lácteos, granos, productos y servicios de internación temporal para ser procesados en maquiladoras, etc.

Con ello debe quedarnos claro que los tres países pierden en términos proporcionales, en caso de que Donald Trump siga con sus ocurrencias en materia del TLC, del que ya se sabe no lo conoce a fondo, dada la forma en que ignora a los empresarios norteamericanos que le están señalando que sus propuestas no les convienen, por lo que las cosas tendrán que arreglarse por la vía del Congreso de Estados Unidos cuando los representantes acudan por el voto el año venidero y sus empresarios locales les exijan la defensa que necesitan ante las embestidas del presidente Trump.

Sí perjudica, pero de ninguna manera sería el Armagedón, hay manera de salir y hay certeza de regresar a otro tratado, sin dejar de comerciar con ellos porque la inercia es una fuerza muy poderosa generada por los consumidores y productores.

El peso sufrirá unos meses, por tres razones: la salida de Carstens, las elecciones del año que viene y el nerviosismo por el estancamiento de las negociaciones del TLC o su potencial cancelación.

Recordemos que Estados Unidos es mayor demandante que oferente, dado que su economía está fundamentada en su mayor parte en el rubro de los servicios, aunque es desde 1890 la nación con mayor riqueza de la tierra con un PIB superior a los 18 billones de dólares y sus dólares representan el 60 por ciento de las reservas mundiales.

Su poder político, económico es inmenso; es cierto, pero su cultura de alto consumo respaldada por un poder adquisitivo per cápita de 50 mil dólares anuales requiere de infinidad de productos que les impiden cerrar o ajustar fronteras por largo tiempo. Es cuestión de aguantar en la mesa, y pase lo que tenga que pasar, que todo será pasajero.

fernandoherrera1956@hotmail.com