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Un nuevo paradigma político (Parte III)

Carlos Angulo Parra.- En mis dos últimas entregas de esta serie de tres artículos, hablamos de la transformación que existe en los paradigmas políticos, derivada del advenimiento de las nuevas tecnologías de la información que han tenido un gran impacto en el comportamiento de los seres humanos respecto de su interacción entre sí, y las nuevas oportunidades que se presentan ante el Sistema Nacional de Transparencia y la implementación de datos abiertos, que son el contexto general para desarrollar un Sistema de Gobierno Abierto que cambie la forma en que el ciudadano interactúe con la autoridad en la generación de políticas públicas, acciones de gobierno y en su conducción, en temas tan importantes como el abatimiento de los índices de delincuencia, la mejoría de los servicios públicos y la generación de entornos que permitan el pleno desarrollo de los anhelos ciudadanos.

En esta última entrega, expresaré las oportunidades reales que hay, de hacer movimientos políticos basados en esta nueva perspectiva del ejercicio del poder, como la posibilidad de realizar verdaderos movimientos ciudadanos que no requieran de la presencia de liderazgos mesiánicos como el de López Obrador o el de Trump, que luego se convierten en dictaduras o intento de ellas, basadas en un apoyo popular inicial que rápidamente se empiezan a diluir ante los abusos de un poder autoritario como el prevaleciente en Venezuela.

Un movimiento ciudadano basado en un esquema de Gobierno Abierto, tiene desde su concepción un componente de apertura total a las acciones previas a una candidatura o campaña, ya que empieza de un posicionamiento abierto de los ciudadanos ante las problemáticas complejas que existen en el entorno político. Por ejemplo, en nuestro país hay áreas con graves problemas de inseguridad (como en ciudades como Reynosa o Culiacán), en donde los ciudadanos pueden participar en acciones concretas en donde directamente pueden estar monitoreando el comportamiento de las autoridades, a través de sistema de indicadores con seguimiento, que generen una respuesta de rendición de cuentas.

Hay entornos de desastre urbano y falta de vinculación social con líderes depredadores, como los existentes en mi localidad, Ciudad Juárez, en donde la participación ciudadana es esencial para liberarse de ellos, en donde se requieren acciones inmediatas y decididas de reacción ciudadana.

¿Qué pueden hacer los ciudadanos al respecto? Muchas cosas, primeramente, deben tomar conciencia de la gran fuerza que poseen que no es generalmente utilizada. Deben trabajar organizadamente (existen en nuestro país innumerables grupos formales e informales, que se pueden articular para hacer labores de impulso social). Por ejemplo, se puede realizar un gran inventario de propuestas ciudadanas para darle solución a los variados problemas que las diversas comunidades tienen, desde la falta de mantenimiento del equipamiento urbano, vandalismo, problemas de pandillerismo y narcomenudeo, situaciones de disposición de basura, construcciones que no cumplen con los requisitos de ley o falta de solidaridad de los vecinos de pago de cuotas de mantenimiento de condominios, fraccionamiento o colonias.

Con esta vertebración de los ciudadanos de una forma abierta (que todos sepan de los problemas y de sus posibles soluciones), mediante métodos de interacción modernos, como páginas de Internet, redes sociales y chats cibernéticos, se pueden ir creando movimientos que impulsen a los gobiernos a actuar de forma diferente, o bien, la realización de acciones de toma del poder público, a través de los procesos democráticos disponibles, mediante la utilización de los partidos políticos, candidaturas independientes y la conformación de coaliciones.

En estos tiempos, más que nunca tenemos la oportunidad histórica de utilizar las innumerables herramientas de comunicación disponibles para realizar a muy bajos costos estas movilizaciones.

Para mantener a la ciudadanía auténticamente en el poder, un paso necesario es la generación de una burocracia profesional que sea ajena a los vaivenes políticos e inmune a las disrupciones de programas sufridos por los cambios de las administraciones, en los tres niveles de gobierno. Por ello, es imperativo inculcar el auténtico servicio civil de carrera y tener, a partir de él, gobiernos delgados, eficientes y profesionales, con servidores públicos bien pagados y con prestaciones que garanticen para ellos y para sus familias el desarrollarse dignamente.

Con estos métodos, la auténtica democracia participativa generada por el Sistema de Gobierno Abierto hará que los ciudadanos auténticamente permanezcan en el poder, expulsando a los líderes depredadores que en muchos lugares del país se han dado cuenta que manteniendo instituciones fuertes, un piso parejo mediante el ejercicio del estado de derecho, tendrán garantizado un sano crecimiento en sus negocios sin necesidad de destruir la base económica de toda la comunidad, creando condiciones adecuadas para la inversión que genera empleo y riqueza, que combinados con un gobierno ciudadano basado en la ley y en las instituciones generarán el entorno de bien común que todos buscamos.