Mostly Cloudy

27°C

Mostly Cloudy

Clima:

El desarme nuclear que nadie respeta

Raúl Ruiz.- Las nuevas generaciones desconocen que durante el siglo pasado, se creó la más destructiva era en la historia de la humanidad. Dos grandes guerras mundiales antecedieron al desarrollo de la escalada universal conocida como la “carrera armamentista”.

En esos tiempos. Hablo de los años 40 hasta la fecha, se crearon y perfeccionaron las armas más letales que ustedes pudiesen imaginar. Desde rifles de asalto, granadas, misiles de corto alcance, armas químicas y desde luego la reina de la destrucción masiva: la terrible, ¡Bomba Atómica!

A lo largo de este siglo, y al término de un lapso de la historia conocido como LA GUERRA FRÍA, que fue la incertidumbre más brutal y truculenta que haya tenido la humanidad, pues uno estaba a expensas del humor y la pretensión de los dos líderes mundiales en discordia: Unión Soviética y Estados Unidos. La presión internacional por lograr un mundo de paz y armonía y la transformación de lo que en aquel momento nos vendieron como “el equilibrio político mundial”, se firmaron trascendentales acuerdos multilaterales en pos del desarme mundial.

Estas iniciativas prevalecieron desde entonces hasta los años 90´s, reduciendo ostensiblemente el riesgo de una conflagración mundial que pudiera destruir todo el planeta. No voy a enunciar todos los tratados que durante este tiempo se han firmado, sino los que pueden ser tal vez los más relevantes. Veamos.

Convención sobre Armas Químicas (firmado en 1993 y en vigor desde 1997), que completaba el Protocolo de Ginebra suscrito en el año 1925.

Convención sobre Armas Biológicas (suscrita en 1972 y en vigor desde 1975), prohíbe el desarrollo, producción y almacenamiento de las mismas.

Tratado de Prohibición Completa de los Ensayos Nucleares (prohibición parcial firmada en 1963 y total en 1996. En la actualidad cuenta con 150 países signatarios).

Tratado de No Proliferación de las Armas Nucleares (suscrito en 1968 y prorrogado indefinidamente en 1995. Está suscrito por casi todos los países del mundo, incluidos los que declaran poseer armas nucleares, China, Estados Unidos, Federación Rusa, Francia y Reino Unido).

Tratado de Proscripción de Armas Nucleares en América Latina y el Caribe (conocido también como el Tratado de Tlatelolco, de 1967). Fue un acuerdo histórico por tratarse del establecimiento de la primera zona libre de armas nucleares sobre un territorio habitado del planeta.

Al mismo tiempo, una serie de acuerdos bilaterales entre las dos potencias más fuertes del mundo se han firmado desde entonces hasta la fecha. Los rusos y los norteamericanos a cada rato, “refrendan” su interés por mantener un mutuo control para evitar la confrontación bélica nuclear.

Pero hablemos un poco sobre el Tratado de Tlatelolco.

Apenas el martes, el Consulado Americano en Ciudad Juárez, emitió un comunicado en el que nos recuerda que hace cincuenta años, el 14 de febrero de 1967, se firmó el Tratado de Tlatelolco.

“Este importante Tratado llevó al establecimiento de una zona libre de armas nucleares en América Latina y el Caribe, el primer acuerdo para prohibir las armas nucleares en una zona habitada. Tlatelolco abrió el camino para otras zonas similares que ahora abarcan 114 países en otras cuatro regiones del mundo, así como para el Tratado de No Proliferación Nuclear.

“Todas estas zonas libres de armas nucleares se negociaron mediante acuerdos libremente concertados entre los estados de la región afectada, principio que consagran las directrices de la Comisión de Desarme de las Naciones Unidas de 1999 sobre la zona libre de armas nucleares.

“Este enfoque práctico y realista ha mejorado la paz y la seguridad mundiales y regionales y ha fortalecido el régimen mundial de no proliferación nuclear.” Nos dicen.

Y añaden también: “El Tratado de Tlatelolco también reconoce la importancia de que la Agencia Internacional de Energía Atómica establezca salvaguardas para verificar que los estados miembros cumplen sus compromisos de utilizar la energía nuclear con fines pacíficos, e instamos a los estados de la región y de otros lugares a que adopten el nivel más alto de salvaguardas de la Agencia Internacional de Energía Atómica.”

Todo este “chorizo” sirve para mantener la calma. Pero lo cierto es que nos encontramos en una parte de la historia, dentro de la cual, solo los países que nos ceñimos a las instrucciones de los norteamericanos, respetamos tales tratados. Ni siquiera ellos lo hacen.

La carrera nuclear va dos rayitas arriba de lo que todos suponemos y países como India, Pakistán, Irán, Israel, Norcorea y desde luego, Francia, Alemania, el Reino Unido y otros más, están cargando sus arsenales con ojivas atómicas, solamente para “estar preparados”.

El problema es que todos esos misiles atómicos, podrían estar reubicando sus objetivos y si tomamos el pulso reciente de la geopolítica internacional, la mira está puesta en los Estados Unidos.

El presidente Donald Trump pareciera que busca desatar los demonios de la guerra contra todo el orbe. Son ya dos “bajas” las que lo abandonan en apenas unos cuantos días de mandato. El primero (que merece por cierto un análisis especial), Michael Flynn, principal asesor presidencial de seguridad nacional. Y apenas el martes, el apresurado “retiro” de su jefe del Servicio Secreto.

Hay que ver cómo se mueve este “animal”, y estar atentos a otros cambios en el gabinete Trump. La percepción que se tiene entre los analistas, es que los rusos están más adentro de los Estados Unidos, de lo que los mismitos gringos suponen.

¡Que meyo!

Más en esta categoría: « En la Hoguera Se los dije… »