Presos de varias nacionalidades asistirán a celebración con el Papa

Ciudad del Vaticano.- Unos mil detenidos de diversas nacionalidades dejarán por primera vez sus cárceles para asistir al Vaticano a una celebración con el Papa Francisco, como parte de los actos con motivo del Año Extraordinario de la Misericordia.

Menores infractores, personas con detención domiciliaria, condenados a cadena perpetua y encarcelados por diversos delitos participarán este sábado 5 y domingo 6 de noviembre en el Jubileo de los Presos, gracias a permisos especiales concedidos por autoridades penitenciarias.

La mayor parte de ellos se encuentran recluidos en centros italianos, aunque unos 25 viajarán especialmente desde España. En total se espera la asistencia de unos cuatro mil fieles.

Entre los invitados destacan los detenidos con sus familiares, los agentes de la policía penitenciaria y otros operadores penitenciarios, los capellanes de las cárceles y las asociaciones que ofrecen asistencia al interior y exterior de los penales.

Los asistentes provienen de 12 países distintos, incluidos México, Inglaterra, Italia, Letonia, Madagascar, Malasia, Holanda, España, Estados Unidos, Sudáfrica, Suecia y Portugal.

El sábado los participantes tendrán la posibilidad de confesarse en su propio idioma asistiendo a iglesias de Roma y también cumplir el peregrinaje hacia la puerta santa de la Basílica de San Pedro.

Un día después, en el mismo templo, tendrá lugar una misa celebrada por el Papa Francisco. Los monaguillos serán todos detenidos del centro Opera de Milán y las hostias que se distribuirán fueron realizadas por encarcelados.

Antes de esa ceremonia se escucharán cuatro testimonios: un detenido junto a una víctima con la cual se reconcilió, el hermano de una persona asesinada que perdonó, un muchacho menor que está cumpliendo su pena y un agente de policía penitenciaria.

Los testimonios estarán intercalados por cantos del Coro Papageno, compuesto por voluntarios y detenidos de la cárcel Dozza de Bolonia. Entre los presos que estarán presentes, como un gesto extraordinario, algunos que no pueden beneficiar de ningún permiso.

Salvatore Rino Fisichella, presidente del Pontificio Consejo para la Nueva Evangelización, destacó el esfuerzo realizado por las autoridades judiciales que permitirán a los presos viajar a Roma, asegurándoles transporte y alojamiento.

Aclaró que en la basílica no está previsto ningún control de seguridad especial y calificó a este particular jubileo como la prueba de un “real empeño por ofrecer un futuro y una esperanza más allá de la condena o de la duración de la pena”.

Además reveló que en las últimas semanas el Papa estuvo en contacto telefónico y se interesó por personas que fueron condenados a muerte, aunque “no pudo salvar a un condenado” que sufrió la ejecución de la sentencia.

Aunque trascendió que se trata de un condenado en Estados Unidos, Fisichella no quiso dar el nombre ni ofreció otros detalles.