Espanta Trump al turismo

WASHINGTON- Las frustradas órdenes de veto del presidente Donald Trump contra refugiados y ciudadanos de países de mayoría musulmana han hecho que los turistas extranjeros perciban un Estados Unidos menos receptivo y pueden asestar un golpe a un sector que da trabajo a más de 7.7 millones de personas.

La consultora Forward Keys informó este mes que, tras el primer veto migratorio, las reservas de turistas en Estados Unidos comenzaron a caer 6.5%, mientras que con el anuncio de que se elaboraría otra prohibición revisada para evitar la suspensión de la Justicia, los descensos se repitieron, esta vez 4%.

Sitios web de reservas de boletos de avión como Kayak o Hopper han detectado también caídas en las ventas de vuelos desde la victoria de Trump.

Pero esas caídas han sido más acentuadas con la emisión de los dos decretos presidenciales (el 27 de enero y el 6 de marzo) para suspender temporalmente el programa de acogida de refugiados y las llegadas a Estados Unidos desde seis países de mayoría musulmana.

Esos vetos migratorios han sido suspendidos temporalmente por los tribunales, lo que no ha impedido que viajeros de todo el mundo suspendan viajes a Estados Unidos por miedo a que se les complique la entrada en los controles migratorios de aeropuertos.

Hostelling International USA, una organización sin ánimo lucro que gestiona hostales en todo el país, ha recibido cancelaciones de reservas de grandes grupos de jóvenes a Nueva York de países no afectados por el veto, por miedo a que aquellos con doble nacionalidad sean interrogados o no puedan entrar a Estados Unidos.

Michael W. McCormick, director ejecutivo de la asociación de agencias de viajes de negocios GBTA, asegura que el segundo veto ‘‘es mucho más limitado y claro’’, y señala que ‘‘toda restricción a los viajeros debe estar basada en la seguridad y no debe impedir los viajes de manera innecesaria’’.

En la misma línea se expresa, en una entrevista Patricia Rojas-Ungar, vicepresidenta de Relaciones Gubernamentales de la patronal US Travel Association, que celebra la redacción de la segunda orden ejecutiva revisada en marzo sobre el veto.

En su opinión, “un refuerzo de la seguridad’’ es necesario y el Gobierno de Trump ha sido ‘‘más prudente’’ en la redacción del segundo veto revisado, pero queda por ver si los turistas, especialmente los europeos, dejan de lado sus preocupaciones.

De acuerdo al estudio, 30 mil millones de dólares anuales podría perder EU a causa de las bajas en el turismo.