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Abril García
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Medallista de talla mundial

Abril Selene García Álvarez, con sus 1.88 metros de estatura, es seleccionada nacional de basquetbol. Nació en Hidalgo del Parral, Chihuahua, un 16 de septiembre en el hogar de Martín García y Manuela Álvarez, originarios de Parral y Santa Bárbara, respectivamente.

“Me llamo Abril porque mi papá nació en ese mes y Selene porque a mi abuelita le gustaba mucho el nombre de Luna, pero mi mamá encontró el de Selene que significa lo mismo. Somos una familia numerosa, integrada por mis papás y siete hermanos: Alba y Jesús, que son cuates, Violeta, Abril, Martín, Nubia y Palmira” relata nuestra joven invitada de HOY.

“Siempre fuimos una familia muy tranquila en la que nos inculcaron mucho el amor al estudio. Mi mamá solamente nos cuidaba y mi papá era quien sostenía la familia, trabajando en una papelera en Chihuahua” agrega dulcemente Abril.

“Somos una familia de basquetbolistas. Mi papá mide 1.90 y mi mamá 1.75. La más chaparra de mis hermanas mide 1.78 y le decimos enana”

“Solamente viví en Parral durante tres meses porque mis papás querían un mejor futuro para nosotros y veían que en Chihuahua había mejores oportunidades, así que nos radicamos en la capital, donde nacieron mis tres hermanos más chicos” comenta Abril.

Abril fue siempre la niña más alta de su salón y hoy recuerda divertida que cuando fue su graduación del kínder en la Escuela Luis Pasteur su chambelán fue un niño de tercer año porque en su salón no había ninguno de su estatura. En esa misma escuela hizo la primaria.

“Me frustraba ser la más alta del salón o de las fiestas, como mujer es muy difícil porque era más alta que todos los niños”

“Los uniformes los hacen estándar, nos quedaban cortitos y siempre mi mamá nos tenía que estar soltando las bastillas para que nos quedaran. En las fiestas  no me dejaban pegarle a las piñatas porque era muy alta y eso, a la larga, te baja la autoestima” comenta Abril.

“Si iba a un baile, no me sacaban a bailar y a veces mejor lo evitaba porque los niños estaban más chaparritos y la verdad es que no me sentía a gusto. Además, como niños somos a veces muy crueles. Nunca escuché que me pusieran un apodo, pero en la primaria cuando nos tocó bailar el vals el más guapo estaba muy alto y fue la única vez que me dio alegría ser alta” expresa sonriente.

“En los veranos nos metían al deportivo del ISSSTE que había en la colonia a cursos de natación, danza, karate y basquetbol”

Dice que por ser siete hermanos no hacían falta los amiguitos para jugar, esto no fue impedimento para que en la colonia siempre tuvieron muchos. “Mis amigos esperaban con ansias nuestras fiestas, porque mi mamá no permitía papás, pues decía que la fiesta era para que la disfrutaran los niños, así que solamente los dejaban y ella se hacía cargo” relata entre risas la basquetbolista.

“Mis papás nos inculcaron el deporte, la disciplina, cumplir nuestros compromisos y siempre llegar a tiempo”

“Mis padres jugaron basquetbol y mi papá fue a nacionales con el equipo de Chihuahua, pero nunca nos lo inculcaron como deporte primordial. Natación era el deporte que teníamos que hacer forzosamente y la siguiente actividad la elegía cada uno. Mis hermanos prefirieron karate y gimnasia, yo escogí danza. Años después, mis hermanos mayores se metieron a basquetbol y fueron a juveniles nacionales vistiendo el uniforme de Chihuahua” expresa orgullosa la deportista.

“La maestra Lucy Contreras fue a dar una plática en la escuela primaria, me vio y me preguntó dónde vivía, cuando llegué a casa, ya estaba hablando con mis papás”

Fue precisamente la maestra Contreras quien la invitó a entrenar, “pero no me gustaba mucho porque ya todas las niñas sabían jugar basquetbol y yo no, así que me aburría y a veces prefería no ir a los entrenamientos. Durante un tiempo estuve en básquet y natación, pero bajé el rendimiento en la escuela y mi mamá me pidió que escogiera sólo una actividad, así que me quedé con la natación” confiesa Abril.

“Entonces la maestra Contreras, quien era una reconocida entrenadora e integrante de Las Adelitas de Chihuahua, insistió para que  regresara al equipo por mi estatura, ya que le sacaba unos 15 centímetros a las otras niñas”

“Mi papá me aconsejó que le podía sacar provecho a la estatura con el basquetbol. Éramos una familia humilde que siempre vivía al día y mi mamá veía también la oportunidad de conseguir una beca con el deporte” recuerda.

“El deporte te forma mucho el carácter y la disciplina”

“La maestra Silvia siempre dice que la garra y disciplina que muestras en la cancha, son el reflejo de tu vida diaria. Al comienzo sólo jugaba si el equipo iba ganando por un amplio margen y aunque los maestros lo veían, no decían nada a mis compañeras. Fue cuando llegué con Mirta Sáenz, mi siguiente entrenadora, que ella empezó a exigir a las niñas que en lugar de rechazarme y burlarse de mí, mejor me enseñaran” relata Abril.

“Eso me sirvió mucho porque al año siguiente ya era cuadro, ya jugaba bien y todas eran mis amigas” comenta sonriente Abril, quien agrega que inició su preparatoria en el Colegio de Bachilleres y fue entonces cuando asistió a su primera selección nacional de basquetbol en 1996.

“Fuimos a Panamericanos y Centroamericanos juveniles en Cuernavaca y Quintana Roo mi hermana Violeta y yo”

“Cuando regresé, los maestros no me quisieron poner exámenes, me decían que escogiera la escuela o el deporte y fue por eso que reprobé el primer semestre, así que me cambié y concluí la Preparatoria en la URN en Chihuahua” expresa con honestidad.

Desde esa primera incursión en selección nacional, Abril nunca ha dejado de jugar con la camiseta de México. Por el contrario, un año después se integró en la selección mayor, a la cual pertenece hasta el momento y aunque al comienzo no jugaba mucho, confiesa que aprendió de sus compañeros mayores.

“Estar en una selección implicaba sacrificar un poco la escuela, alguien me dijo un día que la escuela estaba toda la vida, pero el basquetbol es cíclico, sin embargo, mis papás me exigían la escuela y no la dejé” afirma Abril.

“Es muy difícil llegar a una selección donde hay 20 jugadoras que son estrellas y aunque el ambiente era pesado, siempre hubo alguien que me protegiera”

Un año después y ya sin su hermana, Abril fue a su primera gira con la selección de mayores y su mamá le dio las recomendaciones del caso. “No podía hablar con nadie que no fuera del equipo, jamás debía ir a un lugar solo con el entrenador, no tomar licor, no aceptar una bebida si no está cerrada, no salir del complejo deportivo en el que estábamos y hablar a casa cada noche. Todo lo cumplí” relata la deportista.

Ahora, gracias a esa formación tradicional en casa y al complemento del deporte, Abril nos confiesa que tiene un carácter fuerte dentro de la cancha, “no me gusta que me digan que no puedo hacer algo, tampoco que me digan que ella es mejor, odio que un entrenador me grite pero nunca les he contestado, me trago mi orgullo y demuestro en la cancha lo que sé hacer. Soy disciplinada, no me gusta que mis compañeras lleguen tarde o se vayan temprano, que no corran ni les guste sudar o tirarse por un balón, no me gusta perder el tiempo ni la indisciplina” expresa con firmeza.

“Veía compañeras que fumaban, tomaban y se desvelaban cuando íbamos a un torneo, pero yo no hago nada de eso y hasta hoy me pregunto cómo puede alguien fumar y no asfixiarse cuando está corriendo” comenta sonriente.

“Ahora, cada vez que veo una niña alta, le recomiendo que se meta al básquet y he recomendado a algunas para que las convoquen”

Su éxito en la duela no le ha impedido continuar con sus estudios y es así como Abril estudió la Licenciatura en Diseño Gráfico en la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez, institución en la cual trabaja actualmente en Diseño Gráfico y que le ha brindado todo el apoyo para asistir a las competencias y a cursos dentro y fuera del país.

“Siempre quise estudiar Diseño Gráfico, pero en Chihuahua no había la carrera, así que la maestra Silvia me ofreció una beca para estudiar en la UACJ en un tiempo en que lo único que se hablaba de esta ciudad era de las muertas de Juárez” relata Abril.

"Hoy pienso que no me iría de Juárez, esta es mi casa, soy parte de ella y la ciudad es parte de mí”

“Batallé para que mis papás me dieran el permiso de venir a Juárez, una ciudad que no conocía. Entonces mi hermano mayor se vino conmigo.

La maestra le consiguió beca a él, pero cuando él vio que la maestra nos cumplió todo lo que había prometido, él se regresó a Chihuahua y me quedé sola en la ciudad. Fui la primera en salir de la casa” explica nuestra entrevistada.

“Saqué el título de Diseño Gráfico en la UACJ y en la Universidad de Oklahoma”

Abril se fue becada a Estados Unidos, donde durante dos años jugó basquetbol y pudo estudiar aunque confiesa que al comienzo batalló mucho porque no sabía inglés.

“A los tres meses me dijeron que me veían triste, que ya no me reía, pero que no querían que me regresara, así que me pusieron una traductora las 24 horas. Con el tiempo, llegué a ser cuadro, una jugadora importante dentro del equipo e indispensable para el coach…” expresa con gratitud.

“También fui a jugar a España durante seis meses, pero me tuve que regresar porque el permiso me lo dio el Rector Jorge Quintana Silveyra y como hubo cambio de Rector, tenía que venir a reportarme con el Licenciado Javier Sánchez Carlos, afortunadamente los dos rectores siempre me han brindado todo el apoyo necesario” comenta Abril con mucha seriedad y agradecimiento.

“He viajado mucho gracias al deporte y me ha dado la oportunidad de conocer muchos países y grandes personas”

Además de Estados Unidos y España, Abril ha competido representando a México en países tan diferentes como Francia, China, Corea, Brasil, Chile, Colombia, Bolivia, El Salvador, Guatemala, Honduras, Costa Rica, Puerto Rico, Paraguay, Cuba y República Dominicana. “El país que más me ha gustado es China, es muy limpio, Beijing es una ciudad muy moderna mezclada con lo antiguo, una arquitectura muy bonita, además todo es muy barato” comenta feliz de sus aventuras vividas.

“Vestir el uniforme de México y escuchar el himno Nacional en otro país, es lo máximo”

Sin dudarlo, Abril nos confiesa que el único torneo al que todavía no le ha tocado asistir es a una Olimpíada, por demás, ha competido en campeonatos municipales, estatales, nacionales, panamericanos, centrobásquet, centroamericanos, mundiales y preolímpicos.

“Gané mi primera medalla en un nacional de Toluca y me dio mucho orgullo estar en el podio y recibir el aplauso de la gente. Se siente muy padre que te pidan un autógrafo… Es un momento que no tengo palabras para describirlo”

Los momentos de gloria han sido muchos, pero Abril pasó un momento muy difícil en la Ciudad de México, víctima de un secuestro exprés durante dos horas, las más largas de su vida, mientras estaba concentrada para ir al Mundial de Beijing.

“Fui a cenar con mi entrenadora, tomamos un taxi y de repente el taxista dijo que se le había quedado el carro y en eso se subieron dos hombres armados. Nos quitaron el dinero, se burlaban de nosotras porque llevábamos comida y decían que la habíamos comprado para ellos, nos hicieron sacar el dinero de cajeros, no nos dejaban hablar… Temblaba del susto. Nos amenazaron con violarnos o matarnos, luego nos bajaron en un lugar desconocido y solitario. El trauma duró mucho tiempo, fue una experiencia muy difícil el saber que tu vida depende de otra persona” confiesa.

“Me levanto todos los días a las 6 de la mañana y me duermo entre 9:30 y 10 de la noche”

Actualmente, Abril inicia su día muy temprano, trabaja de 7 de la mañana a 2 de la tarde, posteriormente entrena y ya en las noches llega a su casa a darse un baño, relajarse y dormir.

“No estoy casada ni tengo hijos ni novio… Ahora mi mamá me dice que ya deje el baloncito y que ella me paga la boda, pero es muy difícil tener una relación de pareja porque viajo mucho y un novio no lo soporta. También es difícil mantener a las amistades y aunque me acoplo a su ritmo, la verdad es que disfruto mucho la soledad” relata Abril con sencillez.

“Me gusta mucho ir al cine, veo todo tipo de películas, menos las de acción”

“También me gusta leer cualquier libro que sea entretenido. Colecciono camisetas de juego, tengo todas las que he usado en mi vida. No tengo mascotas porque mis viajes no me permitirían cuidarlas como se debe” expresa la triunfadora.

“Me gusta que me regalen un buen libro o ropa, antes prefería los monos de peluche o una flor” confiesa sonriente.

“Tengo muchos sueños para mí y para la UACJ”

“Entre mis metas inmediatas está lograr un buen papel para México en los Panamericanos de Guadalajara 2011 y en un  preolímpico en Colombia, que inicia el 24 de septiembre. Quiero irme a jugar fuera unos dos años y aprovechar para hacer una maestría. Otro sueño que tengo es que la UACJ acepte un proyecto para difusión del deporte y así poder destacar a los buenos deportistas que estudian en la Universidad. Y bueno, claro que me gustaría estar en la WNBA” concluye sonriente nuestra juvenil invitada.

A LOS JÓVENES

“Refúgiense siempre en un deporte, el que más les guste y traten de superarse cada día a Ustedes mismos, no se comparen con nadie más. Traten de conseguir una beca deportiva y ayuden a su familia. Nunca dejen de luchar y ante cualquier obstáculo, ustedes tengan en cuenta que siempre pueden lograr lo que se propongan si le echan ganas y se entregan para llegar a ser lo que quieran”