Enlaces: XEJ-TV Canal 5

Marcos López Torres
PDF Imprimir E-mail

Aporte de Juárez a las letras mexicanas

“Mi nombre es Marcos López Torres, nací en Ciudad Juárez el 24 de abril de 1951. Soy hijo de Rodolfo López Díaz y Juana Torres de López, ambos ya fallecidos” nos comenta el escritor al inicio de una informal plática.

Inmediatamente agrega que sus padres llegaron procedentes de Jalisco a finales de los años 40 buscando el llamado Sueño Americano, pero al llegar a Juárez se encontraron con una ciudad que ofrecía muchas oportunidades de empleo puesto que muchos de los soldados que habían tomado parte en la recién concluida Segunda Guerra Mundial radicaron en esta frontera.

“Mi madre era muy católica”

“Fuimos 12 hijos: Rodolfo (fallecido), María Matilde, Marcos, María Luisa, María Guadalupe, María de Jesús, Juan Manuel, Rafael, Cecilia, Gloria Guadalupe, José y Sandra Luz… Mi madre era muy religiosa y por eso mis hermanas mayores se llaman María, ya con las últimas los hermanos le sugerimos que usara nombres diferentes” confiesa sonriente.

“Originaria de Colima, mi madre era campesina, muy católica y nos inculcó valores como la honestidad, el amor al campo, la disciplina, el aprender a convivir, la solidaridad cuando alguien tiene un problema, creo que son valores que no deben perderse en ninguna familia” asegura Marcos.

“El sueño de mi padre era tener una orquesta”

“Al llegar a Juárez, mi padre consideró mejor quedarse en la frontera norte, dejando de lado el sueño de irse al otro lado” explica Marcos López y agrega “aquí nacimos todos los hijos, somos doce en total. Cuando le preguntaban a mi padre el porqué tantos hijos, siempre decía ‘es que quiero hacer una orquesta con puros hijos’ y estuvo a punto de lograrlo porque cada uno de nosotros aprendió a tocar algún instrumento, pero falleció antes de poder lograrlo”.

“Yo toco la trompeta y mis otros hermanos tocan la guitarra, órgano, piano y otros instrumentos…” complementa.

“Mi padre era músico y compositor”

“Vivíamos en la colonia Hidalgo, en Chapala y Venezuela. Mi padre fue músico durante 20 años en la iglesia San Felipe de Jesús, en Costa Rica y Chapala. Luego se convirtió en sacristán, tiempo durante el cual también se dedicó a trabajar la talabartería, un oficio casi extinguido en México. Hacía unos cuadros a mano que llegaron a ser bastante reconocidos en la ciudad en los años 70” comenta.

Orgulloso de su progenitor, Marcos nos comenta que su papá tocó en las orquestas de Beto Ayala, en la Sinfónica de Ciudad Juárez y con el trompetista Freddy Guzmán. “Mi padre componía y tenemos muchas canciones inéditas” asegura.

“A los 12 años quise ser sacerdote”

“Estudié la primaria en la escuela Heroica Veracruz No. 30. Después entré al Seminario, pero mis padres vivían en condiciones muy precarias y decidí dejar esa vocación para ayudarles a ellos. Como los estudios del Seminario no eran reconocidos por la SEP, al salir tuve que hacer de nuevo la secundaria en la Escuela Remington del maestro Rafael Revélez (qepd)” relata Marcos.

“Gracias a una beca que me dio la maestra Mercedes Pompean terminé la Secundaria en la Federal No.1, escuela en la que admiré mucho la vocación de mis profesores y desde donde nació en mí esa vocación por la docencia y allí mismo hice la preparatoria, antes de que fuera la Prepa del Chamizal” nos comparte nuestro invitado de HOY.

De aquellos años recuerda que durante el movimiento estudiantil de 1968 “se cerraron las escuelas, no hubo clases durante un tiempo y los estudiantes de años superiores nos daban clases para lograr salvar el semestre”.

“Soy agrónomo egresado de la ESAHE”

Con la intención de estudiar Medicina en la UNAM, Marcos viajó al Distrito Federal a presentar su examen de admisión. Aunque lo pasó, las dificultades económicas de la familia le impidieron cursar la carrera, así que regresó a Juárez e ingresó a la prestigiosa Escuela Superior de Agricultura Hermanos Escobar, de donde egresó en 1979.

“Con beca terminé la carrera de Ingeniero Agrónomo con especialidad en plantas o Fitotecnista. Gracias al apoyo de la familia de mis padres, también estudié en la Normal Superior Nueva Galicia de Guadalajara” recuerda agradecido.

“Me casé en 1977 y tengo tres hijos”

Mientras todavía estudiaba su carrera, en 1977 se casó con Nora Duarte, una trabajadora social, con quien forma una familia a la que llegaron tres hijos.

“El mayor es Marcos Isaías López Duarte, egresado de la UACH y quien con el seudónimo de Marco Duarte trabaja como actor de cine y teatro en la Ciudad de México. La segunda es la contadora Juana Esther de la Cruz y el menor es el biólogo Fidel Pablo, quien trabaja en Reproducción Asistida también en la Ciudad de México” relata con orgullo de padre.

“De niño jugaba a ser maestro”

Con una amplia sonrisa, Marcos López recuerda que uno de sus juegos preferidos durante su niñez era dar clases, especialmente a sus hermanos más chicos, así como a sus amigos y vecinos. “Yo era el profesor, jugaba a ser el investigador y para eso tomaba las vasijas de la cocina de mamá, las que en mi imaginación eran piezas aztecas” relata divertido.

“En 1981 empecé a dar clases en profesional, pero ya desde 1976 era profesor en la escuela primaria Pedro S. Varela. Mis primeros alumnos fueron 70 niños de primero de primaria y con ellos cumplí la meta que me impuso la directora de enseñarlos a leer, escribir y contar” expresa complacido.

“Fui docente de la ESAHE hasta que cerró”

En la ESAHE, Marcos trabajaba en el Centro de Investigaciones sobre Salinidad y Manejo del Agua. “Un día faltó un maestro y me hablaron para cubrirlo, salí avante con alumnos de octavo semestre y desde entonces sentí que podía hacerlo” expresa sobre sus inicios en la docencia a nivel licenciatura.

“Ese fue el inicio y continué en la docencia en la ESAHE hasta que se cerró en 1993 y en la que llegué a ser codirector. Ese cierre fue doloroso porque se perdió mucha historia de Juárez y del país, ahí hicimos once congresos nacionales e internacionales y recibimos estudiantes de muchas nacionalidades porque era una escuela de gran prestigio” comenta Marcos.

“Desde 1993 soy profesor de preparatoria”

“Sin embargo, en ese momento empecé a dar clases a estudiantes de preparatoria de la ESAHE a quienes les faltaba poco para terminar su año. Esta labor la hicimos en improvisadas instalaciones del Parque Central, donde la solidaridad juarense fue evidente, pues nosotros como docentes no recibíamos ningún sueldo y los ciudadanos nos ayudaban” comparte.

“Ahí estuvimos hasta que las condiciones lo permitieron, para después ser acogidos en la Escuela Aquiles Serdán, donde estuvimos varios años hasta que nos trasladamos a las actuales instalaciones de la Preparatoria Hermanos Escobar en Libertad y Mariano Varela de la colonia Chaveña” resume.

“Trabajamos por la reapertura de la ESAHE”

Actualmente, Marcos López hacer parte del Colegio de Ingenieros Agrónomos Egresados de la Honorable Escuela de Agricultura Hermanos Escobar, agrupación que busca la reapertura de la ESAHE y que a la fecha ya consiguió un terreno de 12 hectáreas en la Ciudad del Conocimiento para el futuro funcionamiento de esta institución.

“El terreno fue donado por el gobernador José Reyes Baeza y entregado por César Duarte Jáquez. Así que esperamos que en el futuro cercano se pueda reabrir esta escuela, cuyo cierre definitivamente fue un error político” expresa.

“Nuevas puertas se abrieron para mí”

Tras el cierre de la ESAHE, también se abrieron otras opciones laborales en el Centro Universitario de Ciudad Juárez. “Ahí me abrió las puertas Rodolfo Acosta Benavídez, quien en mayo de 1993 me habló para dar clases en su universidad que recién iniciaba y que él mismo lo definía como un sueño que esperaba consolidar y vaya si lo logró” afirma el escritor.

“Entré luego a dar clases al Conalep 2 y a la Secundaria Federal 11, donde ya llevo 12 años en la docencia” agrega Marcos López.

“Soy escritor desde 1994”

Toda la experiencia acumulada durante tantos años de docencia, además de la labor investigativa que desarrolló en la Escuela Superior de Agricultura, le permitieron incursionar en otra área de la cual Marcos López nos habla con gran pasión: la escritura de libros.

Tocar este aspecto de su vida profesional, lo remonta al año 1985 cuando fue invitado al Congreso Nacional de Entomología a dar una plática sobre los arácnidos. “El señor Abelardo Rojas, de la Editorial Trillas, se acercó a pedirme mis apuntes sobre el tema y me dijo ‘este apunte se te va a transformar en un libro’, pero la verdad inicialmente no lo creí. Pasaron los años y en el 93 me hablaron para informarme que el libro sobre arácnidos se iba a imprimir en marzo de 1994” recuerda complacido.

“He publicado 14 libros hasta la fecha”

Desde entonces y hasta la fecha, 14 libros de su autoría han sido publicados por esta editorial y se han distribuido en países como España, Argentina, Colombia, Puerto Rico y Venezuela, además de su natal México.

Al respecto, resalta que la obra “Las drogas y sus efectos” la escribió bajo seudónimo aconsejado por la misma editorial debido a lo delicado del tema.

“Mis libros tratan de ciencia, de investigaciones científicas, pero algunas personas me han propuesto que escriba sobre esoterismo, que es un tema que se vende muy bien en Juárez y en todo el país, pero es una temática que no me interesa abordar” afirma de manera contundente.

“Yo no vivo de vender libros”

“El más vendido de todos ha sido ‘Las drogas y sus efectos’ y el menos es ‘La resistencia de las plantas’ porque lo catalogan como una obra muy científica, sin embargo, al adentrarse en él se puede ver que no lo es tanto y que cobra mucha actualidad debido a la sequía que vivimos en el norte de México, una situación que no se presentaba desde los años 40” puntualiza el escritor, quien confiesa que la investigación para cada uno de sus libros se tarda aproximadamente un año.

Gracias a estas publicaciones, ha sido invitado a diferentes estados de la República para dar conferencias y seminarios sobre los temas que en ellas trata. Además, su libro “Horticultura” es usado como libro de texto para estudiantes de Agronomía de la Universidad Autónoma Chapingo, en la Ciudad de México.

Sin embargo, aclara “yo no vivo de vender libros, las regalías son solamente del 10 por ciento y se entregan cada seis meses”.

“Quiero exhibir las obras de mi padre”

“Aunque me han rechazado varios libros, los cuales no han sido publicados porque su temática es bastante fuerte, eso no me ha desanimado a seguir escribiendo. Por eso, ahora estoy trabajando un libro llamado ‘Evolución’ y tengo inédita también una biografía de mi padre, quien hizo de la talabartería un arte y dejó 50 obras hechas en piel que espero poder exhibir nuevamente en un museo de esta ciudad” concluye con tranquilidad.

A LOS JÓVENES

“Sembrad ciencia para que cosechéis la verdad. Buscad la verdad para que os sembréis la ciencia. El escudriñar más allá es positivo e importante siempre que se haga para ayudar al ser humano”

Libros publicados:

“Serpientes y arácnidos venenosos: daños, síntomas, métodos preventivos y tratamiento” (1994)

“Horticultura” (2011)

“Resistencia de las plantas” (1995)

“Envenenamiento: por pesticidas, animales, plantas, sustancias y plaguicidas” (2008 segunda edición)

“Las drogas y sus efectos” (Cuarta reimpresión 2009)

“Fitomejoramiento” (1995)

“Educación Ecológica” (1998)

“Evaluación Educativa” (Primera Reimpresión 2009)

“Técnicas de Enseñanza en Grupo” (Primera reimpresión 2008)